Al menos 26 personas murieron y 71 han resultado heridas en una explosión registrada en el interior de una iglesia en la ciudad egipcia de Tanta, a unos 90 kilómetros al norte de El Cairo. Las fuerzas de seguridad apuntan hacia un suicida como responsable de la arremetida en Tanta. Los agentes buscan los restos de un sospechoso hallado en la escena del atentado tras revisar las imágenes de las cámaras de vigilancia.

 

Tres horas después, un suicida detonó una segunda bomba en las inmediaciones de la iglesia de San Marcos en un barrio cercano al centro de la ciudad mediterránea de Alejandría. Al menos otras 11 personas murieron (tres de ellas son policías) y 66 están heridas en esta segunda explosión, según fuentes del ministerio de Sanidad. Según los testigos, el atentado en Alejandría se produjo cuando un oficial de policía apostado en los accesos al templo tratóo de evitar sin éxito que el suicida detonara su cinturón de explosivos. La iglesia está ubicada en una zona muy concurrida de la segunda ciudad del país. El papa copto Teodoro II, que había estado en esta iglesia por la mañana para la celebración del Domingo de Ramos que marca el inicio de la Semana Santa, había abandonado el lugar poco antes del suceso.

 

El grupo Estado Islámico revindicó ambos atentados a través de un comunicado de su agencia de información, Amaq, en el que asegura que el ataque fue lanzado "por un grupo de seguridad" que forma parte de su organización. Las autoridades aún no han comprobado su veracidad.

 

Los atentados ocurrieron antes del inicio de las celebraciones del Domingo de Ramos, comienzo de la Semana Santa.

"El terrorismo ha vuelto a golpear Egipto, esta vez en el Domingo de Ramos", dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Ahmed Abu Seid, en Twitter. "Se trató de un acto repugnante contra todos los egipcios, añadió.

 

El atentado se produce 20 días antes de la visita del papa Francisco, que tiene previsto visitar Egipto el 28 y 29 de abril en su primer viaje a Oriente Medio.