El pensamiento. Marx exponía problemas como el aumento de la desigualdad o la expansión de la lógica del mercado a todos los ámbitos de la vida.

 

El 5 de mayo de 1818, dos siglos atrás, en Tréveris, entonces reino de Prusia, hoy Alemania, nació el gran pensador, político y economista Karl Heinrich Marx, uno de los economistas más influyentes de la historia, creador del socialismo científico y del concepto de plusvalía que sirvieron para cuestionar el modelo capitalista.

Las ideas de Marx lo han sobrevivido en las últimas décadas, más allá de la caída de la Unión Soviética (1991) y de la transformación de China en una economía de mercado. El marxismo constituye la ideología fundamental del comunismo, postulando la lucha de clases como la fuerza que sigue la marcha de la historia, según coinciden en señalar varios historiadores.

De ascendencia judía en pareja con Jenny von Westphalen desde los 18 años hasta su muerte, producto de una bronquitis a los 64 años, y padre de ocho hijos, Marx se inspiró en la obra de Guillermo Federico Hegel, el filósofo que dominó el pensamiento alemán en las primeras tres décadas del siglo XIX. Y, además, estudió a Ludwig Feuerbach. Marx combina la dialéctica de Hegel y el materialismo de Feuerbach y construye su propia tesis: el materialismo dialéctico e histórico. Sin embargo, tras el fracaso de las revoluciones de 1848 en Europa, el leninismo y el maoísmo trataron de adaptar -con diferentes visiones- el marxismo a la Unión Soviética y a China.

Marx también influyó en el italiano Antonio Gramsci, el político que postulaba una visión menos dogmática del comunismo para aplicar en Europa. Gramsci, encarcelado por la policía de Benito Mussolini, rechazaba, asimismo, el idealismo filosófico.

Marx fue político, periodista, filósofo y sociólogo, y se lo consideraba el fundador y dirigente principal de la Primera Internacional. Descendiente de una familia de rabinos, sus ideas volvieron a tener sustento durante la crisis financiera de 2007 y 2008 en Wall Street, tras el cierre de la financiera Lehman Brothers, señalan analistas. Esa crisis cíclica capitalista fue vaticinada por Marx en alguna de sus obras. Una de las frases más repetidas del "Manifiesto Comunista", escrito por el economista alemán junto a Federico Engels, en 1848, es que "la historia de toda sociedad hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases".

Este libro trascendental empieza con una frase impactante: "Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo". En este libro, Marx y Engels se preguntan: "¿Qué oposición no ha sido acusada de comunismo por sus adversarios en el Poder?". Alejandro Simonof, doctor en ciencias políticas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), dijo a Télam que "hay varios Marx. El joven y el viejo. El primero es más critico. Pero el segundo es más positivista con la escritura de "El Capital"".

En El Capital desarrolló el concepto de la plusvalía que es el excedente monetario originado por el trabajo humano del que se apropia, según señala Marx, el capitalista o empresario.

 

Marx es autor de 27 libros, entre los que se destacan "El Capital", su obra cumbre.

Según algunos historiadores, cursó sus estudios en varias universidades alemanas y durante su permanencia en Inglaterra, Marx estudió economía política clásica, profundizando sus conocimientos sobre el liberal David Ricardo. Sin embargo construyó su propia doctrina en su obra El Capital, aunque sólo publicó el primer volumen en 1867 antes de su muerte. Los otros dos tomos fueron publicado por su querido amigo Engels, en 1885 y 1894. De todos modos, su obra no fue muy valorada en aquellos años, y más tarde su reconocimiento sobrevino con el ascenso de las ideas socialistas. "Para mí, sin embargo, el economista más influyente fue (el británico, John Maynard) Keynes, aunque Marx siempre va a ser un tipo molesto", afirmó Simonof.

Para el filósofo austríaco Karl Popper, considerado el padre del pensamiento liberal del siglo pasado, "el marxismo murió de marxismo". Durante una entrevista publicada en el diario español El País, en marzo de 1992, Popper defendió el concepto de democracia occidental que prevaleció en la mayoría de los países del planeta por encima de los vaticinios de algunos pensadores. "Casi todos declararon que la democracia era una fase pasajera de la historia y profetizaron su inminente desaparición. Sin embargo, estas sociedades abiertas han sido capaces de soportar inmensas tensiones, mientras que la casa comunista, herméticamente cerrada, se derrumbó y quedó hecha pedazos", afirmó Popper. Si bien el capitalismo no se extinguió como vaticinaba Marx, producto de sus propias contradicciones, debió realizar reformas sociales que hoy resultan ineficientes para sacar a millones de personas de la pobreza y de la miseria más absoluta.

En junio de 2011, el celebrado pensador inglés Eric Hobsbawn fue consultado sobre su libro "Cómo cambiar el mundo", referido a más de cincuenta años de trabajos sobre el marxismo. "Brevemente, si un pensador dejó una profunda marca indeleble en el siglo XX, ése fue él", dijo Hobsbawm, refiriéndose a Marx.

El amado y, a su vez, odiado teórico alemán murió el 14 de marzo de 1883. Fue enterrado en el Cementerio de Highgate, al norte de Londres, donde un epitafio dice: "Trabajadores del mundo, uníos".