La Justicia francesa abrió formalmente este domingo una investigación penal por tentativa de asesinato contra las fuerzas de seguridad, tras los graves incidentes registrados en París durante las manifestaciones de la jornada previa. La medida judicial responde al ataque directo con un cóctel molotov contra una patrulla de gendarmes, episodio que derivó en que uno de los efectivos resultara envuelto en llamas.
El ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, tildó la agresión de "tentativa de homicidio" y repudió la brutalidad empleada por grupos radicalizados. A pesar del impacto de la escena, el agente afectado sufrió quemaduras de carácter leve, en el marco de una jornada que dejó un saldo total de cuatro efectivos policiales heridos en distintos puntos del territorio galo.
El ataque generó un fuerte repudio de todo el arco político. Marine Le Pen, referente de la opositora Agrupación Nacional, calificó las imágenes del gendarme envuelto en fuego como "insoportables" y exigió que las autoridades ubiquen a los responsables para que reciban sanciones con la mayor severidad de la ley.
Marea baja en las calles, pero persiste el clima de tensión
La apertura del sumario judicial se produce en momentos en que la tercera fecha consecutiva de movilizaciones nacionales evidenció un repliegue en el volumen de convocatoria. Las estimaciones oficiales del Gobierno cifraron la asistencia en 320.000 manifestantes, una contracción considerable frente a las 550.000 personas movilizadas la semana anterior.
En simultáneo, los operativos de control y las restricciones de circulación dispuestas para neutralizar eventuales disturbios nocturnos vinculados a llamados de ultraizquierda amortiguaron la conflictividad. Hasta el último reporte de las 21:00, las autoridades contabilizaron 565 arrestos, un indicador sustancialmente menor a las 1.314 detenciones del sábado previo y a las más de 2.600 registradas a mediados de mes. Fuentes del Ejecutivo reconocieron ante la cadena BFMTV que afrontan la coyuntura con "humildad y vigilancia", tras admitir que semanas atrás existieron fallas de anticipación en la inteligencia de orden público.
Gremios estudiantiles retoman las medidas y suman fuerza a la huelga general
El enfriamiento relativo de las calles coincidió con el reinicio del ciclo lectivo tras las dos semanas de vacaciones de otoño. No obstante, el cese de las movilizaciones masivas dista de significar el fin del conflicto. Los focos de reclamo, que nacieron a fines de septiembre denunciando el deterioro de la educación pública y luego incorporaron demandas por el poder adquisitivo, volverán a reactivarse en el corto plazo.
Las principales agrupaciones universitarias y secundarias —como Les Lycéens y Union étudiante— rechazaron las propuestas de la administración de Emmanuel Macron, que prometió cupos máximos de alumnos por aula, la incorporación de docentes y reformas en la plataforma Parcoursup. Frente a lo que consideran respuestas insuficientes y un presupuesto educativo deficitario, las organizaciones convocaron a retomar los bloqueos en los establecimientos desde el martes, para confluir este jueves 5 de noviembre en un paro general coordinado con los sindicatos de trabajadores y el sector ferroviario.