El tifón Maysak provocó una de las emergencias climáticas más graves del año en el sur de China. A más de un mes de su paso por la región de Guangxi, las autoridades actualizaron el balance y confirmaron 159 personas fallecidas y otras 10 desaparecidas como consecuencia de las inundaciones y lluvias extremas.
El fenómeno golpeó a principios de julio el suroeste del país y tuvo un impacto especialmente fuerte en las ciudades de Nanning y Guigang, donde las precipitaciones fueron extraordinarias y generaron importantes crecidas de ríos e inundaciones. En algunas zonas se registraron acumulados superiores a los 90 centímetros de lluvia.
El número de víctimas representa un fuerte salto respecto del primer balance difundido por las autoridades, que había informado 39 muertos y nueve desaparecidos. Más de un mes después del desastre, el recuento fue actualizado a partir de las consecuencias de las inundaciones y otros episodios derivados del temporal.
Las inundaciones provocaron cientos de víctimas
Uno de los episodios más graves ocurrió en Nanning, donde el colapso de seis represas provocó inundaciones que dejaron 107 personas muertas, según medios estatales chinos. La magnitud de las lluvias también generó deslizamientos y graves daños en distintas zonas de Guangxi.
En total, más de 1,65 millones de personas fueron afectadas por el desastre en Nanning y Guigang. Las autoridades locales continúan con las tareas de recuperación y reconstrucción, mientras refuerzan los mecanismos de prevención y respuesta frente a nuevas emergencias climáticas.
El nuevo balance se conoció cuando ya pasó más de un mes desde el impacto del tifón, lo que volvió a poner en evidencia la dimensión de una tragedia que inicialmente había sido reportada con una cifra de víctimas considerablemente menor.