El escrutinio presidencial continúa avanzando en Brasil. Con el 30,82% de las mesas escrutadas, Flávio Bolsonaro obtiene el 50,44% de los votos válidos, mientras Luiz Inácio Lula da Silva alcanza el 49,56%.
Con el 30,82% escrutado, Flávio Bolsonaro mantiene una ventaja ajustada sobre Lula.
El escrutinio presidencial continúa avanzando en Brasil. Con el 30,82% de las mesas escrutadas, Flávio Bolsonaro obtiene el 50,44% de los votos válidos, mientras Luiz Inácio Lula da Silva alcanza el 49,56%.
La diferencia entre ambos candidatos es ahora de 0,88 puntos porcentuales y el escenario continúa abierto mientras el Tribunal Superior Electoral incorpora nuevos boletines de urna. El TSE actualiza la totalización en tiempo real a medida que recibe y procesa esos datos.
La totalización había sido reanudada luego de la extensión extraordinaria del horario de votación hasta las 19. Desde entonces, los porcentajes comenzaron a modificarse a medida que el Tribunal Superior Electoral incorpora nuevos boletines de urna.
La totalización había comenzado inicialmente durante la tarde, pero fue suspendida cuando el ministro Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal, ordenó que los centros de votación permanecieran abiertos hasta las 19, hora de Brasilia. La decisión llevó al TSE a detener temporalmente la recepción y divulgación de nuevos resultados.
A las 19, el organismo electoral retomó el recebimiento de los boletines de urna, la totalización de los votos y la difusión de los resultados. Antes de la interrupción se había procesado apenas el 0,25% de las secciones, momento en el que Lula aparecía con el 57,66% frente al 42,34% de Flávio Bolsonaro. Con la reanudación, esos porcentajes comenzaron a modificarse.
La medida judicial respondió a los problemas denunciados para trasladar electores hasta diferentes establecimientos durante la jornada. La coalición de Lula había presentado un recurso especialmente por inconvenientes registrados en Salvador, Feira de Santana y Lauro de Freitas, en el estado de Bahía.
Zanin dispuso que la extensión no quedara limitada a esas localidades y ordenó mantener abiertas las secciones electorales de todo Brasil hasta las 19. La decisión buscó garantizar que los electores afectados por los problemas de transporte tuvieran más tiempo para emitir su voto.
Uno de los principales focos de conflicto durante la jornada estuvo en Salvador, donde la Justicia Electoral intervino ante denuncias por una fuerte reducción del servicio de transporte público. Las dificultades para movilizarse terminaron convirtiéndose en uno de los argumentos centrales de la presentación que derivó en la extensión del horario.
La situación añadió tensión a un balotaje que ya había llegado con diferencias estrechas entre los dos candidatos. Brasil tiene más de 158,7 millones de ciudadanos habilitados para votar en estas elecciones, según los datos oficiales del TSE.