Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido presidente de Brasil y alcanzará un histórico cuarto mandato, después de imponerse en uno de los balotajes más reñidos de los últimos años. Con el 99,90% de las secciones totalizadas, el líder del Partido de los Trabajadores obtuvo el 51,77% de los votos válidos, frente al 48,23% de Flávio Bolsonaro, una diferencia que se volvió irreversible cuando prácticamente todo el país ya había sido contabilizado.
Los números oficiales del Tribunal Superior Electoral muestran que Lula reunió 64.065.122 votos, mientras Bolsonaro alcanzó 59.723.309. La diferencia superó así los 4,3 millones de sufragios, después de una jornada que durante varias horas mantuvo en vilo a Brasil por los constantes cambios en el liderazgo y las pequeñas distancias que separaron a ambos candidatos durante buena parte del escrutinio.
De perder la primera vuelta a quedarse con la Presidencia
La victoria tiene un componente todavía más significativo porque Lula llegó al balotaje después de haber terminado segundo en la primera vuelta. El 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había obtenido el 47,03% de los votos, frente al 45,16% del mandatario, una diferencia cercana a los dos puntos que obligó a ambos candidatos a definir la Presidencia tres semanas después.
El segundo turno comenzó con la misma paridad. Lula apareció inicialmente arriba en los primeros cortes, pero Bolsonaro redujo rápidamente la distancia y consiguió pasar al frente. Durante buena parte de la primera mitad de la totalización, las diferencias fueron inferiores a un punto y llegaron incluso a reducirse a apenas centésimas, en una definición voto a voto que cambiaba con cada actualización.
El momento decisivo llegó cuando el escrutinio se acercó a la mitad. Lula recuperó el primer lugar y ya no volvió a perderlo. A partir de allí comenzó a ampliar progresivamente la diferencia: primero por algunas décimas, luego por más de un punto, después por dos y finalmente por encima de tres puntos porcentuales. Reuters explicó que ese crecimiento coincidió con la incorporación de votos provenientes de estados del nordeste, una región tradicionalmente favorable al Partido de los Trabajadores.
Un cuarto mandato que hace historia en Brasil
Con la victoria, Lula se encamina a iniciar en 2027 su cuarto período como presidente de Brasil, una marca inédita para un mandatario elegido democráticamente en el país. El dirigente del PT gobernó entre 2003 y 2010 durante dos períodos consecutivos, regresó al Palacio del Planalto en 2023 y ahora consiguió renovar su mandato nuevamente.
El escenario era especialmente desafiante para el mandatario. Flávio Bolsonaro había ganado la primera vuelta y las encuestas publicadas durante los días previos al balotaje mostraban una elección extremadamente pareja, con estudios que incluso ubicaban al senador ligeramente por delante. Reuters había señalado en la previa que las diferencias entre ambos se encontraban dentro de márgenes muy estrechos.
Una jornada electoral con tensión hasta el final
La votación de este domingo también tuvo un episodio excepcional. El horario para sufragar, previsto inicialmente hasta las 17, fue extendido hasta las 19, lo que obligó al Tribunal Superior Electoral a interrumpir temporalmente la difusión de los resultados. Cuando se reanudó la totalización, comenzó una sucesión de cambios que mantuvo la definición abierta durante varias horas.
A medida que Lula consolidó su ventaja, comenzaron los festejos entre simpatizantes del Partido de los Trabajadores. La celebración se intensificó cuando el escrutinio superó el 90% y la diferencia quedó instalada por encima de los tres puntos, después de una primera parte del conteo en la que ninguno de los dos candidatos había conseguido despegarse.
La elección registró además una participación elevada. Con el 99,76% de las secciones totalizadas, el TSE contabilizaba más de 127,9 millones de votos emitidos, equivalentes a una participación del 80,79% del padrón procesado.
Con prácticamente todo el escrutinio terminado, Lula cerró el balotaje con el 51,77% frente al 48,23% de Flávio Bolsonaro, completó la remontada después de perder la primera vuelta y aseguró una nueva etapa al frente de Brasil, esta vez para alcanzar su histórico cuarto mandato presidencial.