Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ejecutaron ataques contra instalaciones de Hezbollah en Beirut, enfocándose en centros de mando y en 10 edificios de varios pisos, según informaron las propias FDI este viernes.
Los bombardeos afectaron un centro de mando del consejo ejecutivo y un almacén de drones en el suburbio de Dahieh.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ejecutaron ataques contra instalaciones de Hezbollah en Beirut, enfocándose en centros de mando y en 10 edificios de varios pisos, según informaron las propias FDI este viernes.
Los bombardeos afectaron un centro de mando del consejo ejecutivo y un almacén de drones en el suburbio de Dahieh, que se utilizan para realizar ataques hacia Israel, detalló un comunicado de las FDI, respaldado por un informe de Xinhua al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.
La comunicación también mencionó que las fuerzas israelíes adoptaron precauciones antes de los ataques, lo que incluyó advertencias, el uso de armamento de precisión y vigilancia aérea.
Dahieh, un bastión de Hezbollah ubicado en el sur de Beirut, ha sido objeto de 26 oleadas de ataques aéreos israelíes desde el inicio de la escalada del conflicto actual.
Los ataques aéreos israelíes se extendieron a diferentes zonas de Líbano durante la noche del jueves y la madrugada del viernes, con los suburbios del sur de Beirut, el sur del Líbano y el valle de la Becá como las áreas más afectadas en medio de una creciente tensión militar.
Según la Agencia Nacional de Noticias, estatal de Líbano, los bombardeos se llevaron a cabo tras la emisión de advertencias de evacuación a los residentes de varios barrios de los suburbios del sur, generando un pánico generalizado.
Un considerable número de personas abandonó sus hogares, lo que causó graves congestiones de tráfico en las vías de salida de los suburbios, y testigos informaron que las carreteras estaban saturadas, especialmente porque algunas familias comenzaron a evacuar una vez iniciados los ataques aéreos.
Medios locales reportaron que las explosiones causadas por el bombardeo sacudieron Beirut y sus alrededores, mientras aviones de guerra israelíes continuaban realizando intensos vuelos sobre la capital y la Cordillera del Líbano.
Asimismo, se informó que algunas familias estaban abandonando el campo de refugiados palestinos de Sabra en Beirut, en medio de la creciente tensión tras las advertencias emitidas por Israel.
En paralelo, varios hospitales y centros de salud en los suburbios del sur implementaron medidas de emergencia, evacuando ciertas áreas y trasladando pacientes a lugares más seguros ante el temor de que los ataques aéreos se expandieran.
Mientras tanto, Hezbollah emitió un comunicado en el que advirtió a los residentes de los asentamientos del norte de Israel, ubicados a menos de cinco kilómetros de la frontera, instándolos a desplazarse más al sur.
El lunes, Hezbollah lanzó misiles y drones hacia Israel, argumentando que los ataques eran una represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, durante un ataque conjunto estadounidense-israelí, así como por los reiterados bombardeos israelíes contra el Líbano.
Israel respondió con ataques aéreos masivos dirigidos a objetivos de Hezbollah y desplegó fuerzas terrestres en el sur del Líbano, marcando así una fuerte escalada del conflicto.