A más de un mes de los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado mes de junio, el gobierno de ese país lanzó una convocatoria oficial a la población para la toma de muestras de ADN, con el objetivo prioritario de lograr la identificación de las víctimas fatales y las personas que aún continúan desaparecidas.
El operativo, coordinado por organismos de seguridad e instituciones de medicina legal, está dirigido a familiares directos (padres, hijos y hermanos) de quienes no hayan sido localizados tras los colapsos edilicios e intensos derrumbes provocados por el sismo.
Puntos de toma de muestras y procedimiento
Las autoridades habilitaron sedes especiales del Servicio Científico y Forense en Caracas y en las regiones costeras y andinas donde el impacto del terremoto fue más destructivo.
El procedimiento contempla:
Entrevistas filiatorias: recolección de datos biomeétricos, señas particulares, prendas y registros médicos previos de los desaparecidos.
Toma de muestras biológicas: hisopados bucales y extracción de sangre a familiares consanguíneos de primer grado para cotejo genético.
Red de datos nacional: unificación de los registros genéticos con la base de datos de los cuerpos y restos óseos rescatados entre los escombros que aún no pudieron ser identificados.
Un trabajo a contra reloj entre los escombros
Los fuertes sismos registrados en junio causaron graves daños en la infraestructura civil, colapsos de viviendas y deslizamientos de tierra que complicaron las tareas iniciales de rescate. Con el correr de las semanas y la finalización de las búsquedas con vida, las brigadas forenses concentran sus esfuerzos en dar respuesta a cientos de familias que continúan buscando a sus allegados.
Desde los organismos sanitarios remarcaron la importancia de que los familiares acudan con documentación de identidad para agilizar el entrecruzamiento de datos y garantizar la restitución de los restos a sus seres queridos