El empresario Jaime Bergé, uno de los principales impulsores del desarrollo de la minería metalífera y no metalífera en San Juan, murió ayer en al clínica Favaloro, en Capital Federal, donde había sido intervenido el lunes pasado por un nuevo transplante de riñón. La operación fue exitosa, pero su corazón no resistió y su falla provocó su deceso. Bergé vino a San Juan a los 17 años, desde Córdoba, y aquí estudio Ingeniería en Minas y fundó en 1986 su empresa BTZ, de servicios mineros. Presidió por 26 años la Cámara Minera de San Juan y en dos oportunidades también la Federación Económica. Directo y punzante en sus opiniones, se convirtió en uno de los principales defensores del desarrollo de la minería, enfrentando con argumentos sólidos y técnicos las críticas y cuestionamientos a la actividad, desde sectores radicalizados. La Cámara Minera emitió ayer un sentido comunicado despidiendo y agradeciendo el legado de Bergé.

