Adiós al “Malo del Bronx”: Willie Colón falleció a los 75 años
El legendario trombonista y productor neoyorquino deja un legado de más de 70 álbumes que transformaron la salsa en un fenómeno global. Te contamos los 10 más destacados.
Maestro de la salsa., había nacido el 28 de abril de 1950, South Bronx, Nueva York,
El mundo de la salsa se ha quedado en silencio tras la partida de uno de sus arquitectos fundamentales. Willie Colón, el legendario trombonista, productor y compositor, falleció hoy sábado 21 de febrero en un hospital de Nueva York. A los 75 años, el músico no pudo superar las complicaciones respiratorias derivadas de una salud fragilizada desde aquel fatídico accidente automovilístico que sufrió en 2021.
Su familia confirmó el deceso a través de un emotivo comunicado, destacando que el artista partió en paz y rodeado de sus seres queridos. La noticia marca el fin de una era para la música latina, dejando un vacío que se siente desde los barrios de Nueva York hasta los rincones más remotos de Latinoamérica.
Su familia confirmó su deceso en las redes sociales con un sentido posteo
¿Quién era Willie Colón?
Nacido el 28 de abril de 1950 en el South Bronx, William Anthony Colón Román fue mucho más que un músico, fue el visionario que modernizó el sonido del Caribe urbano. Irrumpió en la escena a los 16 años con el álbum El Malo, iniciando una sociedad histórica con Héctor Lavoe bajo el sello Fania.
Colón no solo tocaba el trombón con una agresividad melódica distintiva, sino que fue el genio detrás de la consola. Produjo hitos como Siembra junto a Rubén Blades, álbum que redefinió la “salsa con conciencia”. Su capacidad para fusionar el jazz, el rock y los ritmos afrocaribeños lo convirtió en un referente con decenas de discos grabados y millones de copias vendidas. Además de su faceta artística, fue un ferviente activista político por los derechos de la comunidad latina en Estados Unidos.
Repercusión y legado eterno
La reacción ante su partida ha sido inmediata y global. Su eterno colega, Rubén Blades -con quien conformó una de las duplas más emblemáticas del género, pero que no terminó en buenos términos- expresó su incredulidad y tristeza en redes sociales, prometiendo un tributo más profundo una vez asimilada la pérdida. Por su parte, las nuevas generaciones también rindieron honores Colón, quien, en uno de sus últimos mensajes, elogió a Bad Bunny, celebrando cómo el género urbano seguía respetando las raíces de la salsa.
Las redes sociales se inundaron de homenajes de fanáticos y artistas que reconocen en temas como “Idilio”, “Gitana” y “Pedro Navaja” el ADN de la identidad latina, a la que “El Malo del Bronx” contribuyó ampliamente.
Los imprescindibles de Willie Colón
Siembra, una de sus mejores creaciones con Blades, con quien terminó distanciado, entre otros motivos, por la regrabación de este disco, sin su participación.
El músico neoyorkino de raíces puertorriqueñas grabó más de 70 álbumes a lo largo de su carrera, entre álbumes de estudio solista y colaboraciones. Imposible sintetizar en pocos títulos su enorme aporte, pero con buena voluntad se puede hacer un recorte de aquellos 10 que verdaderamente no pueden dejar de escucharse.
El Malo (1967): Su debut con apenas 17 años. Junto a Héctor Lavoe, presentó un sonido crudo y rebelde que desafió a las orquestas refinadas de la época.
Cosa Nuestra (1970): El álbum que consolidó el concepto del “gánster” neoyorquino. Incluye el himno “Che Che Colé”, mezclando ritmos africanos con el barrio.
La Gran Fuga / The Big Break (1971): Famoso por su portada de “Buscado por el FBI”. Contiene joyas como “Abuelita” y “Pa’ Colombia”, mostrando un trombón más maduro.
El Juicio (1972): Un disco cargado de espiritualidad y calle. Aquí aparece el clásico “Aguanile”, una pieza maestra de la santería aplicada a la salsa.
Lo Mato (1973): El cierre de su era dorada más agresiva con Lavoe. Incluye temas inmortales como “El día de mi suerte” y “Calle Luna, Calle Sol”.
The Good, The Bad, The Ugly (1975): Un álbum de transición experimental donde comienza a explorar fusiones brasileñas y jazz, contando con la participación de Rubén Blades y Lavoe.
Metiendo Mano! (1977): El inicio formal de la dupla Colón-Blades. Fue el primer paso hacia una salsa con letras de corte social y político.
Siembra (1978): Considerado por muchos como el mejor álbum de salsa de la historia. Con canciones como “Pedro Navaja” y “Plástico”, rompió récords de ventas y cambió la lírica del género.
Fantasmas (1981): En su faceta como solista y cantante principal, este disco incluye “Idilio”, una de las canciones más románticas y versionadas de su repertorio.
Canciones del Solar de los Aburridos (1981): Otra joya junto a Blades. Contiene “El Gran Varón”, una canción valiente y adelantada a su tiempo que abordó temas tabú en la sociedad latina.