Sin gol, no se puede. Con merecer no alcanza y el Atlético San Martín se despidió de la temporada 2023 sufriendo la condena de su falta de contundencia. Ese Talón de Aquiles que lo maltrató en todo el año, terminó siendo su condena en Mendoza y ante Deportivo Maipú que le ganó por 1-0 avanzando a la Segunda Ronda del Reducido donde se enfrentará con Temperley. San Martín tuvo todo a su favor en los primeros 25′ de partido. Entró a ganarlo, le quitó la pelota al Cruzado, lo presionó pero no supo traducir ese dominio en goles. A los 3′ Espejo tuvo el primero pero su remate dio en el palo derecho de Cozzani que nada podía hacer. Antes de los 10′ otra vez Espejo pudo abrir el marcador pero su remate se fue por arriba desde una posición inmejorable. Era todo del Verdinegro, menos el gol. La otra más clara de ese inicio furibundo de San Martín fue de Nico Pelaitay que probó desde afuera obligando a una atajada enorme del arquero mendocino. Iban 25′ y el equipo de San Juan no lo podía definir. Entonces, llegaron 5 minutos de dudas y de terror. De una pelota casi perdida, llegó el centro y Agorreca que se había quedado en el área, de atropellada puso el 1-0 inmerecido para Maipú. Ni hablar a las 27′ cuando un penal de Masuero a Villalba, terminó en la atajada de Monllor ante Sambueza para dejar las cosas apenas 0-1. Había una luz de esperanza para San Martín y tenía todo lo que le quedaba de partido para ir por el milagro. No hubo reacción en el resto de esta primera parte. Se nubló San Martín, perdió juego, perdió lucidez. En el complemento, no pudo arrancar San Martín como en el inicio del partido. Le costó acomodarse, meterlo a Maipú y acorralarlo. Empezaron los cambios y Monasterio optó por jugarse el resto. Tres puntas, con Gordillo adentro y línea de tres en el fondo. San Martín fue a buscarlo sin la claridad para conseguirlo.


