Julián Álvarez, una de las piezas clave de la Selección argentina, sintió una molestia en el tobillo tras los primeros entrenamientos intensos en Kansas y el cuerpo técnico decidió bajarle la carga para evitar riesgos.
El delantero sufrió una molestia en el tobillo y no estará en el amistoso ante Honduras; buscan que llegue al 100% para el estreno del Mundial frente a Argelia.
Julián Álvarez, una de las piezas clave de la Selección argentina, sintió una molestia en el tobillo tras los primeros entrenamientos intensos en Kansas y el cuerpo técnico decidió bajarle la carga para evitar riesgos.
El lunes, Julián se sumó al grupo junto a Cuti Romero y Nico González y completó la primera sesión sin inconvenientes. Sin embargo, después de ese entrenamiento exigente, el delantero manifestó una pequeña molestia en el tobillo. A pesar de eso, el martes volvió a entrenarse con intensidad, pero la incomodidad persistió.
El miércoles, el cuerpo médico le realizó estudios que arrojaron resultados satisfactorios: no se detectó ninguna lesión. Sin embargo, se tomó una decisión preventiva: después de dos prácticas fuertes, Julián bajó la intensidad de su trabajo. Por eso, no salió al campo con el resto del plantel y realizó tareas regenerativas.
Para acelerar la recuperación y dejar atrás la molestia, Julián Álvarez será sometido a un tratamiento de plasma rico en plaquetas, una técnica que busca regenerar la zona afectada y evitar complicaciones.
Si bien podría entrenarse a la par de sus compañeros, tanto el jugador como el cuerpo técnico consideran que no es momento de arriesgar. El objetivo es que llegue en plenitud física al debut oficial.
El delantero de Atlético de Madrid no estará presente en el amistoso del martes ante Honduras. Su evolución marcará si podrá sumar minutos en el siguiente partido preparatorio frente a Islandia, el martes 9.
El gran objetivo es que el delantero llegue al 100% para el debut con Argelia, programado para el martes 16.