Una espera que se estiró. Dos cambios de horario, dos retrasos hasta que a las 16.09 de este lunes, el plantel del Seleccionado Senior de Argentina pisó otra vez suelo sanjuanino. Todo, con las emociones a flor de piel. Con ese nudo en la garganta que dificultó en muchos poder hablar. Abrazos, lágrimas y un aplauso espontáneo en el hall de arribos del Aeropuerto Sarmiento. Así, Argentina volvió a su tierra.
Los familiares de los seleccionados fueron copando la escena desde temprano. Los Platero, los Rampulla, los Mena. Todos, hasta el Mono Velazquez, todo el ambiente del hockey quiso estar para recibirlos. Se lo merecían.
Esperaron a que el resto del pasaje del vuelo 1446 de Aerolíneas Argentinas terminara de sacar sus bolsos. Se juntaron y el capitán, Lucas Ordoñez fue el que encabezó el reencuentro con San Juan y sus afectos. Se emocionó fuerte con el aplauso y antes de atender a la prensa, Lucas pidió saludar a su familia. Luego, si habló de sensaciones tras su último Mundial con la camiseta argentina: 'Fue todo especial. Desde Suiza ya lo teníamos charlado con el cuerpo técnico y mis compañeros. Era el último para mí y lo viví con toda intensidad. Mi familia me ayudó muchísimo para poder afrontrarlo como se dio y lamentablemente, no se terminó de redondear con el campeonato. En semifinales, los penales nos mostraron una cara y en la final, la otra. Es duro pero es parte del juego pero creo que Argentina estuvo a la altura siempre y eso reconforta'.
El capitán quiso dejar también el mensaje para los que siempre apoyaron a la selección: 'Los sentimos siempre cerca. En Suiza, en San Juan, en Asunción. Siempre estuvieron a nuestro lado y nos brindaron su apoyo incondicional. Ahora, yo seré un hincha más y se que este grupo de chicos que quedan en la selección van a dejar todo para seguir sosteniendo a Argentina en la elite mundial. De eso estoy seguro. Un gracias a todos por tanto cariño'. El capitán quiso dejar también el mensaje para los que siempre apoyaron a la selección: 'Los sentimos siempre cerca. En Suiza, en San Juan, en Asunción. Siempre estuvieron a nuestro lado y nos brindaron su apoyo incondicional. Ahora, yo seré un hincha más y se que este grupo de chicos que quedan en la selección van a dejar todo para seguir sosteniendo a Argentina en la elite mundial. De eso estoy seguro. Un gracias a todos por tanto cariño'.
El último en salir al hall fue José Luis Páez, el técnico que dirigió por última vez a Argentina. El Negro repasó lo que fue el Mundial, reconoció las virtudes del rival y marcó el camino a seguir: 'No había ya más nada para dar. Fue un proceso largo, exitoso y muy gratificante pero exigente también. Dimos todo y creo que no queda nada por reprochar. Hicimos un gran Mundial y se nos escapó en los penales pero dejamos la vida y eso es fundamental. Francia hizo lo suyo y es merecido campeón. Ahora, para Argentina se viene la transición y creo que el proceso ya comenzó. Dejo un cuerpo técnico de muchísima calidad y de grandes personas. Ese puede que sea el camino. Y en el plantel, sabemos que hay recambio, que tenemos siempre buen material y que Argentina siempre estará entre los mejores'.
Pasó el Mundial. Argentina se quedó en las puertas de la gloria solo por la lotería de los penales. Sin reproches, sin guardarse nada, con aristas de ciclo cumplido para algunos, Argentina volvió a casa. Mirando de acá a dos años, para ir por su revancha.