Tras el sólido estreno en la Copa de las Naciones, con victoria 7 a 1 al local Montreux, la Selección argentina de hockey sobre patines puso el foco en el análisis interno. Además del resultado, el plantel valoró el rendimiento colectivo, el reencuentro dentro de la cancha y la adaptación de los nuevos jugadores en este inicio de competencia.
“Creo que hemos controlado muy bien el partido”, expresó Ezequiel Mena tras el encuentro, destacando el orden y la solidez del equipo. El jugador remarcó que el debut sirvió como una primera prueba para volver a ensamblarse como grupo y empezar a construir desde lo colectivo.
Además, Mena subrayó la importancia del proceso que viene transitando el equipo desde su llegada al torneo. “Nos ha servido para volver a encontrarnos y para que el equipo nuevo se adapte”, señaló, dejando en claro que el objetivo va más allá de un solo partido y apunta a consolidar el funcionamiento.
Por su parte, el capitán Lucas Ordoñez también analizó el rendimiento y puso el foco en las emociones del debut. “El primer partido es el complicado, salen los nervios de querer hacer todo rápido”, explicó, aunque valoró que el equipo logró manejar esos momentos y sostener un buen nivel durante gran parte del juego.
Un equipo en construcción en la Copa de las Naciones
La Selección argentina transita una etapa de renovación, y eso quedó reflejado en el análisis de sus referentes. Ordoñez destacó especialmente a los jugadores que hicieron su debut: “No se notó que era su primer partido, lo hicieron muy bien”, afirmó, resaltando la rápida adaptación.
En ese sentido, el balance general fue positivo, pero con margen de crecimiento. El plantel coincidió en que aún hay aspectos por mejorar, especialmente en la ansiedad y en la toma de decisiones en momentos clave del partido.
Con la mirada puesta en lo que viene, el equipo ya piensa en los próximos compromisos del torneo: el jueves a las 10 de la mañana ante Angola y el viernes a las 14 frente a Italia.