El Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife completó la autopsia preliminar de Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife, de 30 años, quien murió el martes a las 8 en el Hospital Nuestra Señora de la Candelaria. Sin embargo, el contenido del informe no fue difundido: permanece bajo estricta reserva por disposición judicial, para resguardar la intimidad del jugador y de su familia.
El examen se realizó durante la tarde del martes y será clave para la causa, ya que debe aportar elementos que permitan determinar las causas exactas de la muerte. Los peritajes buscarán confirmar si existe una vinculación directa entre el choque con el arquero Jesús Owono y el traumatismo torácico que sufrió el futbolista durante el partido entre Tenerife y Andorra.
El juzgado accedió al pedido de la familia y autorizó el traslado del cuerpo a la Península. La intención es llevarlo a la provincia de Toledo, donde se realizará el funeral y el último adiós en Navahermosa, localidad vinculada con sus seres queridos.
La causa se inició de oficio y quedó a cargo del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional. El choque ocurrió a los seis minutos del tiempo añadido en el Estadio Heliodoro Rodríguez López. Los investigadores no se limitan a la jugada: buscan reconstruir la línea de tiempo sanitaria, desde la atención que recibió el jugador al quedar inconsciente en el césped hasta su traslado en ambulancia al hospital.
Entre las pruebas figura el acta arbitral, que consigna que Owono recibió la tarjeta roja directa por impactar con fuerza excesiva sobre De Miguel al disputar el balón.
Por su parte, el fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, indicó que sería muy difícil que el caso derive en un proceso penal si se comprueba que el impacto ocurrió dentro de una acción propia del juego. Las pericias definitivas y la autopsia, aún reservada, serán determinantes para establecer si hubo alguna conducta punible, tanto en la jugada como en la asistencia médica posterior.