La selección argentina llega a la semifinal de la Copa del Mundo en Estados Unidos, Canadá y México con la mira puesta en el bicampeonato, pero un análisis de The Guardian advierte sobre fragilidades tácticas y físicas en el equipo dirigido por Lionel Scaloni. El reporte del medio británico, publicado en la previa del choque ante Inglaterra, desglosa los puntos altos y bajos de la albiceleste, señalando la dependencia de la creatividad de Lionel Messi, las limitaciones del mediocampo y la vulnerabilidad del sector derecho de la defensa.
El estudio realizado por el medio británico subraya desde el inicio que Lionel Messi se mantiene como la principal amenaza de Argentina, aunque advierte que el equipo ha mostrado una fuerte inclinación a diseñar su sistema de juego para potenciar las zonas de influencia del capitán, incluso a costa de otros aspectos colectivos. Según la publicación, “gran parte de la estrategia argentina está diseñada para colocar a Messi, cuya escasa participación sin balón se refleja en cada jugada, en posiciones óptimas para sembrar el caos". La nota aclara que el aporte del rosarino fuera de la posesión está asumido como una limitación estructural: “La no participación de Messi sin la pelota está incluida en todo el plan”.
En el análisis del triunfo ante Suiza, el medio describe cómo el elenco helvético logró durante largos pasajes “congestionar el centro del campo y hacer imposible que Messi encontrara ángulos para habilitaciones profundas o remates”.
El informe se detiene en la estrategia que podría intentar Inglaterra para frenar al astro argentino, sugiriendo que el partido de cuartos de final dejó una hoja de ruta: “La táctica de ‘frenar a Messi’ suena bien en teoría, pero la mayoría la ha encontrado imposible de llevar a cabo. Quizás Inglaterra haya encontrado la solución”.
Uno de los focos principales del artículo de The Guardian es el lateral derecho de Argentina. El texto señala que “tras el partido ante Suiza, Lionel Scaloni debió explicar los problemas por ese costado del campo”. El rendimiento de Nahuel Molina fue motivo de preocupación para el cuerpo técnico, especialmente por la tarea del extremo Dan Ndoye, quien “lo superó con facilidad para empatar el encuentro y pudo haber causado más daño”. El lateral debió ser reemplazado antes del tiempo suplementario, y el propio Scaloni reconoció que Molina llegó al torneo entre algodones. La situación de Gonzalo Montiel, su suplente natural, también obliga a una gestión cuidadosa de minutos por problemas físicos persistentes.
“Anthony Gordon y Marcus Rashford deberían estar frotándose las manos; tampoco ayuda a Scaloni que un Rodrigo De Paul con dificultades ofrezca poco apoyo desde más adelante. Argentina tiene poca amplitud en el mediocampo, lo que podría sobrecargar a sus laterales, que ya están sobrecargados”, recalcaron.
El informe destaca que la falta de amplitud en el mediocampo argentino aumenta la carga sobre los laterales. Rodrigo De Paul, pieza habitual en esa zona, “aporta poco apoyo desde su posición más adelantada”, mientras que en ofensiva tampoco se generan desbordes constantes. “Argentina carece de anchura en el mediocampo y eso termina sobrecargando a unos laterales ya exigidos”, sostiene el medio.
En el corazón del equipo, el mediocampo muestra luces y sombras. Este artículo afirma que “cuando se les da tiempo y espacio, los volantes argentinos pueden tejer asociaciones y manejar los tiempos del partido”, aunque añade que “su punto débil radica en que, sencillamente, no corren tanto como los demás”. Además, sostuvieron que “ninguno de los jugadores de su mediocampo se encuentra entre los mejores velocistas de este Mundia”. El texto remarca que “Enzo Fernández y Mac Allister han marcado goles importantes, pero han sido fáciles de superar cuando el equipo pierde la posesión, especialmente ante Egipto”. Rodrigo De Paul, con 32 años, evidencia el desgaste de la temporada y Leandro Paredes, que fue utilizado para dar equilibrio defensivo tras el susto frente a Cabo Verde, “no pudo completar el último cotejo por el cansancio”. “Cuando Argentina pierde el control en el centro del campo, le cuesta mucho recuperarlo”, recalcaron.
Según las estadísticas oficiales de la FIFA, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández son los dos jugadores que más “distancia total” sumaron a lo largo del Mundial en Argentina: el de Liverpool recorrió 64.741 metros y el de Chelsea 60.303. Mientras que esa misma medida en Inglaterra tiene como líderes al goleador Harry Kane (67.846) por delante de Elliot Anderson (65.814) y Jude Bellingham (60.482).
En la previa del duelo ante Inglaterra, el artículo señala que los dirigidos por Thomas Tuchel podrían explotar esta limitación física. “No hace falta mucha imaginación para ver a Jude Bellingham, cuyas actuaciones extenuantes han impulsado a Inglaterra hasta aquí, recibiendo más oportunidades para dejar su huella en la historia. Declan Rice, si está en forma, también querría causar estragos con sus característicos arranques”, añadieron.
Pese a estas advertencias, el informe resalta la capacidad de reacción de los campeones del mundo en instancias decisivas. “Argentina es un equipo de momentos”, describe y subraya que, aunque haya atravesado dificultades en los tres cruces eliminatorios, siempre aparece una figura que resuelve el partido. Durante la fase de grupos, Messi fue determinante, mientras que Lautaro Martínez y Julián Álvarez se destacaron con goles y asistencias en fases posteriores. “La preocupación para Inglaterra es que Argentina puede estar a la deriva en un partido, con sus vías de gol bloqueadas y el ritmo interrumpido, solo para que uno de sus grandes nombres marque un golazo”, sintetiza el medio.
“Si bien el mediocampo es un punto débil evidente, las batallas entre Harry Kane y los centrales argentinos también serán clave. El ex compañero de Kane, Cristian Romero, quien regresó de una lesión de rodilla para participar en el torneo, ha sufrido repetidos golpes y se perdió los últimos 15 minutos del sábado. No ha estado en su mejor forma agresiva a pesar de haber impulsado la remontada contra Egipto”, concluyó.
A pesar de los interrogantes sobre el funcionamiento colectivo, el análisis concluye que Argentina mantiene el poder de sorprender en cualquier momento por la jerarquía individual de sus figuras. La selección nacional enfrentará a Inglaterra en Atlanta con la expectativa de avanzar a una nueva final.