River Plate consiguió una victoria importante 2-1 por el Grupo H de la Copa Sudamericana en el Polideportivo Misael Delgado frente a Carabobo de Venezuela.
En un final cargado de dramatismo que incluyó la expulsión del arquero Santiago Beltrán y al defensor Viña ocupando el arco, el equipo de Eduardo Coudet se impuso por 2-1.
River Plate consiguió una victoria importante 2-1 por el Grupo H de la Copa Sudamericana en el Polideportivo Misael Delgado frente a Carabobo de Venezuela.
El partido comenzó con un Millonario dominante bajo el eje de Juan Fernando Quintero. A pesar de tener un penal a favor a los 24 minutos tras una falta sobre Matías Viña, el arquero Lucas Bruera logró contener el remate del colombiano.
La situación para el conjunto local se complicó antes del descanso cuando Edson Castillo fue expulsado por un planchazo sobre Joaquín Freitas tras la intervención del VAR.
En el segundo tiempo, la superioridad numérica se tradujo en el marcador a los 58 minutos, cuando Maximiliano Meza conectó de cabeza un centro preciso de Quintero para poner el 1-0. Sin embargo, Carabobo no se rindió y encontró la paridad a los 76 minutos a través de un penal ejecutado por Matías Núñez, sancionado por una infracción de Juan Cruz Meza.
El cierre del partido fue caótico para el conjunto argentino. A los 84 minutos, el arquero Santiago Beltrán recibió la tarjeta roja directa —tras la revisión del VAR— por una falta sobre Joshuan Berrios en una ocasión manifiesta de gol. Al haber agotado los cambios, el defensor uruguayo Matías Viña debió ocupar el arco durante los minutos finales.
Cuando parecía que el empate estaba sellado en territorio venezolano, River Plate encontró el triunfo en la última jugada del encuentro. A los 96 minutos, Maximiliano Salas definió con una ejecución exquisita por encima de Bruera para sentenciar el 2-1 definitivo y desatar el festejo millonario en un cierre cinematográfico.