Fue y será el día que le marcó el ingreso a la galería de los ídolos del deporte para San Juan. Soñarlo asi, con todo lo que pasó antes, durante y después hizo que el triunfo de Tobías Martínez en el Desafío de Las Estrellas del Turismo Carretera entrara en esa zona de los momentos inolvidables.
Y claro, para Tobías el día después fue tal vez más intenso que el propio domingo. Es que las notas, los mensajes, la visita a los medios le comieron las horas que debieron ser de descanso. Pero lo disfrutó, lo terminó reviviendo su Domingo de Gloria.
'Fue muy duro todo. En el trabajo del auto a lo largo de la semana, se hicieron muchísimas cosas y ese laburo nos dio un auto confiable, que respondió siempre. Fue un gran acierto la estrategia que marcó el equipo. Paramos a reabastecer en el momento que debía ser y eso nos puso en condiciones de pelear la carrera. Después, la respuesta del auto fue tremenda. Nunca aflojó. Es más el Camaro fue uno de los pocos que corrió con dirección asistida y en las últimas vueltas sentí el cansancio. Me costaba llevar la fuerza del auto pero no podía aflojar. Era ese momento que tantas veces uno soñaba y no se podía escapar. El equipo, los mecánicos, todo el grupo me dio un auto ganador y ellos son gran parte de esta victoria enorme para nosotros', abrió Tobías en una pequeña pausa de un lunes intenso.
El tema personal, los sentimientos le agregaron esa épica que conmueve todo. Perder a su abuela en la semana previa fue un golpe grande para Martínez. Lo sintió, lo conmovió pero en honor a esa pasió que su abuela tenía y que la llevaba a ponerse todos los fin de semana de carrera frente a la TV, fue el impulso.
Para más, el trágico accidente del helicóptero en Ischigualasto le cambió la previa al Desafío y Tobías también lo sumó como combustible a sus sentimientos: 'Había sido una semana previa muy dura en lo personal. Había perdido a mi abuela y en algun momento se cruzó la chance de no estar en carrera pero en homenaje a ella, incluso por lo que me dijo una tía, largamos. Cuando bajaron la bandera a cuadros, lloré como un niño en toda la vuelta posterior. Ni hablar cuando me bajé del auto. Ahí me desarmé, lo vi a mi viejo tan conmovido. A todos, a mi familia, a mi novia. Fue un momento muy fuerte. Además, sentí como sanjuanino lo que nos pasó como sociedad con lo del accidente y eso agregó más emociones para hacerlo todo más intenso'.
La respuesta de la gente, que colmó el Villicum, casi como presintiendo que sería un domingo histórico se llevó una gran parte del repaso del ganador. Martínez agradeció ese respaldo y es algo que no olvidará jamás: 'Fue una locura lo del público. Ver el autódromo así, alentandome como lo hicieron fue movilizador. No podía hacer menos desde la butaca y dejar a San Juan bien alto era lo mínimo. Se dio, lo festejamos con el alma y entendí que los sueños se persiguen y se concretan cuando uno menos lo imagina, pero jamás hay que renunciar a ellos'.
El futuro se llama TC Pick Up y será en Rosario el fin de semana largo del 15,16 y 17 de agosto. Tobías ya ganó en esa categoría y entonado después del Villicum, apunta al protagonismo: 'Se viene Rosario y queremos estar presentes con las mismas ganas de siempre pero con este envión. Es un momento positivo para todos y lo asumimos con gran responsabilidad'.