Traspié. San Martín tuvo un muy pobre desempeño y perdió en La Plata. Había tenido un buen rendimiento de visitante, pero ayer cortó esa racha positiva de 6 juegos sin perder.

 

La racha de visitante se cortó en la última salida. En La Plata, San Martín le puso fin a 184 días sin perder tras sufrirlo por 2-0 ante Gimnasia. Desde que Gorosito tomó el equipo registraba cinco empates y un triunfo fuera de Concepción. Pero ayer, en la penúltima fecha del torneo (29) y la última de visitante del torneo de Primera División, fue un equipo sin actitud, que perdió la intensidad del juego que lo llevó a mantener la categoría con varias fechas de antelación y cayó jugando mal.

Poco fútbol, un primer tiempo pobre en el que el Lobo le marcó los dos goles, y desencadenó en un complemento en el que insinuó una leve mejoría pero sin claridad en el ataque.

San Martín largó perdiendo y de la manera más insólita. A los 4’ el tiro libre de Brahian Aleman terminó en el gol en contra de Facundo Barcelo, al querer despejar de cabeza. 

Y por esa vía, la de los centros, el Lobo complicó al equipo verdinegro. Incluso Ibañez se perdió el segundo tanto.

El tiempo se consumía y la imagen de San Martín no cambió: le costó hacer su juego, no tuvo peso en el medio y no mostró signos de repuntar. Algunas subidas por derecha cuando encaró Villarruel y nada más.

Todo simple para Gimnasia, que a los 30’ estampó el 2-0. Lo desbordaron por izquierda a Casierra, centro al área y por detrás Franco Niell convirtió.

Para el segundo tiempo San Martín salió a buscar el descuento, manejó mejor la pelota, pero no tuvo claridad en el ataque y eso fue una condena sin solución más allá de los cambios que realizó Gorosito.

Apenas un tiro libre con jugada elaborada, a los 10’, cuando le abrieron la pelota a Casierra, quien dentro del área remató, y sobre la línea el arquero Arias atajó en dos tiempos. 

Gimnasia, más criterioso e inteligente para no dejar crear al Verdinegro, pudo ampliar a los 32’ cuando Licht se le perdió de cabeza, solo, ante Ardente. 

Aunque hubiese servido sólo para decorar más el resultado, porque San Martín nunca le encontró la vuelta y volvió a perder, esta vez de visitante.
 

Panorama opaco: tres derrotas en 9 días

Así como San Martín había hilvanado triunfos vitales y con buen juego que lo llevaron a asegurarse la permanencia con antelación, lo que vino después fue la contracara total. Porque en apenas 9 días perdió 3 partidos y en todos su producción fue pobre. La racha negativa largó por Copa Argentina con 0-3 ante Atlanta. Y siguió por el torneo local con el 0-1 frente a Temperley y el 0-2 de ayer contra Gimnasia.

 

Dormidos

El arquero Luis Ardente analizó la derrota: “Entramos dormidos en el primer tiempo y en el segundo mejoramos con la actitud pero no encontramos el juego que traíamos. Era un lindo partido para seguir sumando, pero nos jugó el inconsciente y perdimos dos partidos claves para engrosar el promedio”.