Buenos Aires, 26 de junio.- Luego de acompañar al plantel de River desde Don Torcuato hasta el Monumental, los hinchas del Millo no se fueron a descansar pensando en la final que se jugará en Núñez. Todo lo contrario. Fueron a no dejar descansar. ¿A quién? A los jugadores de Belgrano, claro. Alrededor de 300 almas se concentraron a metros de donde concentra el Pirata cordobés y, a fuerza de cantos y pirotecnia, intimidaron la paz de Zielinski y sus dirigidos.

