A pleno. La Popular Sur estuvo copada de punta a punta por los hinchas de Boca que llegaron desde varios puntos del país aprovechando la medida de jugar con visitantes. “La Doce” mostró todo su colorido y su amplio repertorio de cánticos en la tribuna.

 

Molestos por el resultado. Preocupados por el rendimiento del equipo, y todavía sin justificar la decisión de sus dirigentes en trasladar la localía al Estadio del Bicentenario. Así se retiraron los hinchas de San Martín que acudieron a ver al equipo de sus amores que terminó cayendo ante Boca Juniors en un escenario que no le sienta bien. Veinte mil personas acudieron al coloso pocitano para ver el encuentro entre “verdinegros” y “xeneizes”, que claramente fueron más. Es que según las cifras que manejó la Policía, 13 mil fueron los hinchas de Boca y el resto fueron los locales. 


Y ahí está la polémica. Porque se sabía de antemano que los hinchas de San Martín no querían jugar ante Boca en Pocito. Por una decisión de la dirigencia aprovechando que dejaría una buena recaudación, tuvieron que acatarse a la medida de trasladar la localía. Y quizás por eso hubo muchos hinchas de San Martín que decidieron no ir y por eso fueron muchos más los xeneizes, que llenaron de punta a punta la Popular Sur, poblaron en gran medida la Platea Este y también metieron otro tanto en la Platea Oeste. 

 

Molestos. Los hinchas de San Martín acompañaron igual a su equipo que no fue tan local en Pocito. Al final se fueron masticando bronca por el resultado en un escenario que nunca le sentó bien.


San Martín, por su parte, estuvo lejos de llenar la Popular Norte aunque sí mostró un gran marco en la Platea Oeste, tanto alta como también la baja. ¿Los motivos? El presente del equipo y el hecho de tener que jugar en un estadio donde nunca le fue bien. Igual, el rival era Boca y los hinchas más fieles así lo entendieron por eso acompañaron aunque hubo otros que no ocultaron su malestar. Incluso se cansaron de lanzar pirotecnia al campo de juego cuando el encuentro ya estaba en curso, algo que en Primera División es inadmisible y que en muchos casos ha llevado a la suspensión del encuentro. 


Enfrente estuvo “La 12” con todo su arsenal de trapos que significó otro motivo de molestia para los verdinegros que no pudieron ingresar sus banderas por una disposición policial. Aunque los dos cantaron y alentaron a sus equipos y con eso, el Bicentenario volvió a vivir una fiesta con todo el folklore que hasta hace poco parecía haberse perdido en Primera División y que este año, por fin, está volviendo a aparecer. En buena hora. 

 

Neuquinos fanáticos. Oscar Lucero y Graciela Segura, su hijo Sergio, su nuera Leila Méndez y los pequeños Juana, Joaquín y Malvina Lucero hicieron las doce horas que separan Neuquén de San Juan con el único objetivo de ver a Boca. Puro fanatismo por el Xeneize.
Los une la pasión. Son amigos y todos son fanáticos de San Martín. Se trata de Agustín Pizarro, Santiago Valencia, Mathías Ensinck y José María Cortéz, quienes llegaron desde Rivadavia y Concepción desde muy temprano al Bicentenario para alentar a la Reserva.
La pasión heredada. Meri García, Sofía Chávez y los pequeños Franco, Santino y Laura Chávez, ya traen la pasión por San Martín en las venas. Las acompañó Cristian Pereyra. Todos son oriundos de Pocito y Rawson y se describieron como fanáticos del Verdinegro.
Desde Santa Cruz. Son familiares del exjugador de Desamparados y Chacarita Luis Leonardo Recúpero, por eso aprovecharon para visitarlo y ver el partido. Julio -padre-, Julio -hijo- y Daniel Recúpero llegaron desde Caleta Olivia para ver a su “Boquita” querido.
Fanáticos divididos. Cintia Pérez ya les transmitió la pasión por San Martín a sus hijos Fabricio y Yoel, pero no logra contagiar a sus amigos Juan Ortíz y María Millan quienes son hinchas de Boca. Ayer todos juntos asistieron a la tribuna de San Martín aunque quienes festejaron fueron los xeneizes.
Para el recuerdo. Oscar Martel y su hija Soledad son de San Juan y asistieron al Bicentenario junto a los uruguayos Cristian y Facundo Ladino, quienes están viviendo en la provincia y simpatizan por el Xeneize. Antes de entrar al Bicentenario se tomaron una selfie para subir a las redes sociales.