La vorágine del fútbol actual hace que todo "pase muy rápido", como suelen remarcar los propios futbolistas. En ese sentido, Lionel Messi, capitán de la selección Argentina recientemente campeón mundial, tendrá que hacerlo ya que se espera que mañana se sume a las filas de su club: el Paris Saint Germain, en Francia. Justamente ahí se encontrará con rivales de la gran definición en "Qatar 2022" como el caso de su colega atacante Kylian Mbappé.
Se espera pronto el anuncio que Messi renovará por un año más (hasta 2024) con PSG.
La idea es que el rosarino, de 35 años, esté viajando esta jornada a más tardar para ya quedar a las órdenes del entrenador, Christophe Galtier, quien ya remarcó en conferencia de prensa que quiere tenerlo lo antes posible junto al resto de sus compañeros del plantel.
El zurdo estuvo de vacaciones y pasó las fiestas de fin de año en su Rosario Natal. De hecho, se mostró muy activo en las redes sociales y en la previa a cambiar de año, posteó en su cuenta personal de Instagram: "Termina un año que jamás podré olvidar. El sueño que siempre perseguí por fin se cumplió. Pero eso no valdría tampoco nada si no fuera porque puedo compartirlo con una familia maravillosa, la mejor que se puede tener", admitió el astro en redes sociales.
El goleador albiceleste en la última Copa (7 tantos) también recordó a "los amigos que me apoyan siempre y no dejaron que me quedara en el piso cada vez que me caí".
"También quiero tener un recuerdo muy especial para todas las personas que me siguen y me bancan, es increíble poder compartir este camino con todos ustedes", puntualizó, quien en una imagen que subió junto al posteo se mostró con un look muy particular con una bermuda y camisa verde oscura, ambas con vivos naranjas, que valieron más de un meme con tintes de humor.
"Sería imposible llegar hasta donde llegué sin tanto aliento que recibí de toda la gente de mi país como de París, Barcelona y de tantas otras ciudades y países desde los cuales vengo recibiendo cariño", aclaró el exjugador del Barcelona.
Messi podría volver a jugar en el PSG el 11 de enero ante el Angers, por la Liga de Francia. Justamente ayer el PSG, sin Messi ni Neymar, cedió su invicto en el torneo doméstico al perder 3-1 en su visita al Lens.