Respondía a cada saludo con una sonrisa, se lo notaba feliz. Contento por el deber cumplido y porque se sacó la mufa y pudo ganar en San Juan, Mauro Richeze, 24 años, el tercero de cuatro hermanos ciclistas, el mismo que el 8 de febrero de 2008 ganó una etapa del Tour de Langkawi, en Malasia, cuando debutó como profesional en el equipo continental irlandés Ceramice Navigare, repetía una y otra vez que lo logrado en la Mendoza – San Juan era una victoria de todo el equipo. "No cabe duda que hicimos todo para ganar esta carrera. Hubo un muy buen trabajo de equipo. Siempre estuvimos arriba, siempre quisimos más", explicó.
