El regreso a la Primera Nacional tuvo un condimento especial para San Martín. En su presentación como local, las tribunas no se vieron especialmente pobladas, en una imagen poco habitual para el Verdinegro.
El regreso a la Primera Nacional tuvo un condimento especial para San Martín. En su presentación como local, las tribunas no se vieron especialmente pobladas, en una imagen poco habitual para el Verdinegro.
La razón estuvo en la decisión dirigencial de permitir el ingreso exclusivo a socios, una medida orientada a fortalecer el respaldo económico del club en esta nueva etapa en la categoría. El objetivo es sostener el funcionamiento institucional y potenciar un plantel con aspiraciones.

El ingreso al estadio fue ordenado y sin inconvenientes: los simpatizantes habilitados accedieron mostrando su carnet ante un dispositivo electrónico de control, en un sistema ágil y organizado.
En la previa, la institución reforzó la campaña de regularización y adhesión, con horarios extendidos de atención administrativa para consultas por deudas o activación de cuentas suspendidas, además de contacto virtual para facilitar el trámite.
Mientras el equipo de Ariel Martos busca hacerse fuerte en casa, el club también juega su propio partido fuera de la cancha: consolidar su masa societaria como base del proyecto deportivo.
