La familia del enólogo Miguel Garcés (65) se salvó ayer de sufrir un segundo robo en su casa con la modalidad del escruche (sin moradores), gracias al oportuno aviso de un testigo que vio a los ladrones rompiendo la puerta de ingreso de esa vivienda en el barrio Villa Santa Filomena, Capital. Y así provocó la huida en bicicleta de los sujetos, que de todos modos alcanzaron a revolver todo en un dormitorio aunque sin robar nada, precisó Laura, hija del profesional.

