Totales fueron las pérdidas en la carpintería y vidriería de los hermanos Carrizo. Todo quedó en escombros en minutos. Creen que un resto de fuego de una soldadura inició el siniestro.

 

El domingo les forzaron el portón con intenciones de robo. Ayer, algo mucho peor: pérdidas totales de máquinas, materiales y hasta el salón donde funcionaba una carpintería y también una vidriería, por un incendio. La hipótesis del propio dueño del lugar, Raúl Carrizo (54), es que un intento por mejorar la seguridad de su local con una soldadura en la parte del portón que forzaron para ingresar provocó que un resto de fuego cayera en alguno de los materiales inflamables con los que allí trabaja a diario y que el resultado fuera desastroso.

Según Carrizo, esa soldadura se terminó de concretar antes de que se fueran él, su hermano y los dos empleados que tienen, alrededor de las 19 de ayer. Unos 45 minutos después recibía un llamado en el que le informaban que todo estaba en llamas.

Fueron necesarias tres dotaciones de bomberos de la Central de Policía, otra de los voluntarios de Albardón más un camión cisterna del municipio para poder controlar esas llamas y que no se propagaran a casas vecinas, pues el local de los hermanos Carrizo está en medio de un nutrido vecindario.

Bomberos realizará pericias para confirmar si el incendio fue o no accidental.