Prueba. Estas máquinas de póker, tragamonedas y ruletas electrónicas son ahora la prueba de que en el Club Social Los Amigos funcionaba un casino ilegal, según la Policía.

 

El caso por el casino ilegal en pleno centro que funcionaba bajo el nombre de Club Social Los Amigos, no sólo será investigado por el Juzgado de Faltas sino que pasará también al fuero penal y la situación de los responsables se complicaría seriamente, tanto que hasta pueden terminar en la cárcel por el delito de explotar los juegos de azar al margen de la ley. Por ahora el que está en la mira es un empresario que se dedicaba al negocio de los video juegos, que fue señalado como el dueño o recaudador del supuesto garito desbaratado el viernes último en calle Laprida, entre Sarmiento y Entre Ríos.

 

 

Fuentes tribunalicias y del propio juzgado que dirige el juez de Faltas Ricardo Grossi Colombo confirmaron a este diario que las actuaciones también serán giradas al fuero penal por una cuestión de competencia. Esto por una modificación e incorporación realizada en 2016 en el Código Penal, que incluyó el artículo 301 Bis, el cual que señala: "Será reprimido con prisión de tres (3) a seis (6) años el que explotare, administrare, operare o de cualquier manera organizare, por sí o a través de terceros, cualquier modalidad o sistema de captación de juegos de azar sin contar con la autorización pertinente emanada de la autoridad jurisdiccional competente". En este caso, tendrá que intervenir el juzgado de instrucción de turno.

Fueron 22 las personas arrestadas el viernes pasado durante el sorpresivo allanamiento de la Policía en el local del Club Social Los Amigos, en donde funcionaba una sala de juegos desde hace 15 años, cuando un juez de Faltas sentenció que no era ilegal.

El propio juez Grossi Colombo informó que adentro encontraron 10 máquinas electrónicas de póker, 10 de tragamonedas y 2 mesas de ruleta y secuestraron 30.000 pesos que serían de las apuestas. También arrestaron a 19 presuntos clientes, al encargado del local, a un cafetero o mesero y una mujer de la limpieza. La sospecha es que la entidad que figuraba como club social sólo era una fachada. La Policía estableció que el lugar funcionaba las 24 horas y el personal hacía turnos de 12 horas, además identificaron al supuesto administrador del local, que no estaba al momento del operativo: los empleados dijeron que el que daba las órdenes y se llevaba la recaudación era un tal César Metón, afirmaron las fuentes.

Él será citado al Juzgado de Faltas, dijeron fuentes policiales, pero también tendrá que responder en el fuero penal y hasta podría ir preso. A los supuestos jugadores y a los empleados les puede caber una multa por una simple falta o contravención. Al empresario, en cambio, se le complicaría todo. Fuentes del caso dijeron que le imputan al menos 6 faltas, que tienen como castigo multas y días de arrestos y a eso se le sumaría el presunto delito de explotación de juegos de azar, contemplado en el artículo 301 Bis del Código Penal, penado con años de cárcel.