Un jornalero llamado Alejandro Álvarez (27), su hermana Bibiana (23) y los tres hijos de ella (6, 5 y 3 años) quedaron prácticamente con lo puesto tras sufrir el incendio del rancho donde vivían, en el Barrio 25 de Mayo, ubicado en el departamento homónimo. Fue el último viernes, pasadas las 20, cuando en el lugar no había nadie. Según las víctimas, el siniestro se inició por un cortocircuito en una habitación y se extendió rápidamente al resto del hogar, consumiendo a su paso ropa, muebles y aparatos.