La familia del operario que guiaba el autoelevador del que cayó un compañero suyo (luego murió), en un depósito del Ministerio de Salud, aseguró que él no tuvo culpa en la tragedia y que las responsables fueron las autoridades de ese establecimiento, el Departamento de Abastecimientos y Depósito Central de Control de Medicamentos (Lavalle 853 Sur, Capital). "Ese trabajo no tendrían por qué haberlo hecho, los mandaron. No es una máquina para hacer esa tarea, para que se suba una persona. La usaban para descargar medicamentos, bajaban pallets, pero los mandaron a bajar un cartel, sin ningún elemento de seguridad", lanzó indignado William, único hijo de Santiago Orellano (55), quien ayer continuaba detenido en la seccional 1ra, acusado por el homicidio culposo (sin intención) de Hugo Ángel Arroyo (48), ocurrido a eso de las 12.20 del último lunes. El joven además cuestionó los tiempos de la Justicia y pidió que lo liberen. "Psicológicamente está destruido, acá adentro (en la comisaría) se está arruinando, se sigue dando manija porque además de compañeros de trabajo, eran amigos. Necesita salir para que reciba atención psicológica urgente", sostuvo. Arroyo estaba parado sobre un pallet, levantado 8 metros por un autoelevador. Al parecer, la máquina se balanceó (investigan si fue por una inclinación del playón), cayó de cabeza y murió camino al hospital.