Un hombre de apellido Rivero se acercó hasta la casa de su ex con intenciones de llevarse a su hija pero ignoró que sobre él pesa una perimetral por violencia de género por lo que tiene prohibido acercarse a su familia.

Enojado por la situación discutió, forcejeó e insultó a la madre de su hija, provocándole lesiones.

La mujer lo denunció y fue condenado a 6 meses de prisión en suspenso y cumplir con reglas de conducta por dos años.