Una mujer fue detenida luego de agredir físicamente a una psicóloga dentro del Hospital Julieta Lanteri, en La Bebida, Rivadavia. El episodio ocurrió el sábado 29 de agosto y terminó bajo el Procedimiento Especial de Flagrancia.
Una mujer que había ido al Hospital Julieta Lanteri para pedir una internación por problemas de adicciones terminó detenida tras agredir a una psicóloga.
Una mujer fue detenida luego de agredir físicamente a una psicóloga dentro del Hospital Julieta Lanteri, en La Bebida, Rivadavia. El episodio ocurrió el sábado 29 de agosto y terminó bajo el Procedimiento Especial de Flagrancia.
Según la investigación fiscal, la imputada, identificada como R.A.A.C., se presentó cerca de las 15:52 en el hospital con la intención de ser internada voluntariamente. La mujer manifestó atravesar problemas de adicciones y una situación de calle.
La psicóloga que la atendió le explicó que no había camas disponibles en ese momento y le indicó que regresara el lunes, cuando estaría presente el personal encargado de asignarlas. Como alternativa para pasar el fin de semana, le ofreció la posibilidad de ser alojada en un hogar.
La respuesta provocó el enojo de la mujer, que inicialmente se retiró del lugar. Sin embargo, regresó minutos después e ingresó al sector de descanso del personal médico, específicamente a la cocina.
Allí, según consta en el legajo, empujó a la psicóloga y luego la tomó del cabello, provocándole lesiones y arrancándole parte del pelo.
Un empleado del hospital observó la situación, intervino y consiguió separar a la agresora de la víctima. Poco después llegaron policías que se encontraban en el establecimiento y procedieron a detener a la mujer.
El caso quedó en manos del fiscal Fernando Bonomo, quien ordenó el procedimiento de Flagrancia por el delito de lesiones leves.
Durante el proceso, la Justicia resolvió otorgarle a R.A.A.C. la suspensión del juicio a prueba, conocida como probation, por el plazo de un año.
La medida implica que el juicio queda suspendido mientras la imputada cumpla las condiciones establecidas. Entre ellas deberá realizar tareas comunitarias en favor del Estado, cumplir con una reparación simbólica y mantener una prohibición de acercamiento a la víctima.
Además, se le impuso la obligación de no realizar actos turbatorios que puedan perjudicar a la psicóloga.