Un adolescente de 19 años sufrió un brutal ataque en un boliche y terminó internado con lesiones graves en la cara. Todo ocurrió después de una madrugada que terminó en escándalo en el boliche Kapital, en San Telmo. El violento episodio, que tuvo lugar este fin de semana, abrió una grieta de versiones que todavía no logra cerrarse.
Según la versión oficial de la Policía de la Ciudad y la empresa de seguridad del local, el chico habría sufrido un accidente. En este sentido, sostienen que estaba apoyado contra la baranda de un balcón, desoyó las advertencias hechas con un puntero láser y cayó de forma repentina cuando un empleado intentó tomarlo del hombro para que se apartara.
Sin embargo, desde el entorno de la víctima rechazaron esa explicación y denuncian un intento de encubrimiento.
Su novia publicó un extenso comunicado en redes sociales donde fue tajante: “Él no tuvo un accidente, él no se cayó de ningún balcón ni de ningún lado, a él lo agarraron entre los patovicas del cuello y se lo llevaron mientras le daban golpes en la cara”.
De acuerdo con los testimonios de los allegados, el personal de seguridad lo redujo en el piso y le provocó heridas que, según los médicos que lo atendieron, no serían compatibles con una simple caída.
La denuncia de encubrimiento
Las consecuencias fueron dramáticas para el adolescente: fractura de tabique nasal y pómulos, heridas cortantes en la boca y la ceja que requirieron suturas.
La familia también denunció que los patovicas intentaron impedir que los asistentes grabaran la situación con sus celulares, usando punteros láser para bloquear las cámaras.
“Empezaron a decir que se cayó de arriba para tapar lo que hicieron”, sostuvieron los allegados. En otro posteo en redes, una familiar subrayó: “Queremos que paguen por lo que hicieron, casi lo matan a golpes”.
La investigación y el silencio del boliche
Tras el hecho, el SAME asistió al joven en el lugar y lo trasladó a un hospital, donde ingresó lúcido y fuera de peligro. Sin embargo, las secuelas físicas y el impacto del episodio dieron inicio a una investigación que recién comienza.
La causa quedó en manos de la Unidad Fiscal de Flagrancia Este, a cargo de Federico Ghisio, que ahora espera peritajes clave y posibles registros de cámaras para reconstruir qué pasó realmente dentro del boliche.
Mientras tanto, Kapital continúa funcionando con normalidad y no hizo declaraciones oficiales sobre el caso.