Al describir el lugar donde la víctima permaneció cautiva horas, fue contundente: “Es una casa tenebrosa. El testimonio del horror lo hemos vivido todos. Me imagino lo que debe haber vivido Agostina en esas 36 horas. Fue realmente catastrófico”.
Carlos Nayi aseguró que las pericias incorporadas a la causa fortalecen la acusación contra los imputados. La defensa de Fassetta, en tanto, cuestionó la reconstrucción de los hechos tras la inspección en la vivienda.
Al describir el lugar donde la víctima permaneció cautiva horas, fue contundente: “Es una casa tenebrosa. El testimonio del horror lo hemos vivido todos. Me imagino lo que debe haber vivido Agostina en esas 36 horas. Fue realmente catastrófico”.
Además, el abogado aseguró que una persona “advirtió cambios sustanciales y cuestiones sospechosas y guardó silencio”, y sostuvo que también realizó “otras acciones con las que favoreció a Claudio Barrelier”.
En otro tramo, Nayi remarcó que los elementos incorporados al expediente consolidan la acusación. “Las pericias terminan de sepultar cualquier hipótesis exculpatoria”, afirmó.
También se refirió a las últimas medidas dispuestas en la investigación y aclaró que no modifican la situación procesal de los acusados. “Es una medida más. La causa sigue. Hay prisión preventiva para Fassetta, Barrelier y Andreani”, remarcó.
Por su parte, Eduardo Allende, el abogado de Osvaldo Fassetta, se refirió a la inspección realizada en la casa donde estuvo cautiva Agostina y puso el foco en las dimensiones.
Hicimos la recorrida por dentro de la casa. Es mucho más chica de lo que uno se puede imaginar. Barrelier o la familia eran acumuladores de la hostia porque hay una gran cantidad de cosas acumuladas. Hay bicicletas, partes de bicicletas, partes de motores, electrodomésticos. Cualquier grito se podría haber escuchado, parece más largo, pero es muy corta la distancia. El baño donde teóricamente habría sucedido todo es minúsculo”, sostuvo.
Luego, agregó: “Las habitaciones son hiper chiquitas. La terraza es chica. Hay que ver las explicaciones que da la fiscalía después de las pruebas que van a hacer. El baño es muy chico. Dicen que el luminol les dio algunas manchas en la habitación que compartía Barrelier con la esposa. No había cámaras de seguridad adentro de la casa”.
Además, insistió en que, por la distribución y el tamaño de la casa, era posible escuchar lo que ocurría en los distintos ambientes. “Creo que se puede escuchar. Uno parado en la cocina escucha lo que habla la gente en el living. No había problema en el living”, sumó.