La investigación por la desaparición de Agostina Vega dio un giro dramático este sábado luego de que las autoridades encontraran restos humanos en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, en Córdoba. El fiscal Raúl Garzón confirmó que existe un “98% de posibilidades” de que correspondan a la adolescente de 14 años y aseguró que la causa ya se investiga como un homicidio.
“Hoy estamos frente a un homicidio”, afirmó el funcionario judicial durante una conferencia de prensa. Además, adelantó que habrá un cambio en la calificación legal de la causa contra Claudio Barrelier, el único detenido hasta el momento.
Según explicó Garzón, la principal hipótesis indica que el crimen habría ocurrido entre las 22.30 del sábado pasado y la 1 de la madrugada del domingo, dentro de la vivienda de Barrelier, ubicada en el barrio Cofico. “Agostina entró al domicilio y habría salido ya sin vida”, sostuvo.
El Ford Ka negro, una pieza clave en la investigación
El fiscal detalló que el cuerpo habría sido trasladado al descampado durante el lunes y señaló que el Ford Ka negro utilizado por Barrelier está directamente relacionado con el lugar donde se realizó el hallazgo.
“El vehículo está vinculado al lugar y al traslado”, remarcó Garzón, al tiempo que aclaró que, por ahora, no existen pruebas que permitan afirmar la participación de coautores, aunque tampoco descartó que otras personas hayan colaborado en el hecho.
Sobre la evidencia recolectada en la vivienda del acusado, el fiscal evitó brindar detalles específicos, pero aseguró que se trata de elementos de “amplio valor probatorio”.
La desaparición de Agostina
Agostina Vega fue vista por última vez el sábado por la noche, cuando abordó un remis en General Mosconi y se dirigió a la casa de Claudio Barrelier, expareja de su madre, Melisa Heredia.
Las cámaras de seguridad registraron a una joven ingresando a la vivienda del sospechoso. Durante varios días, Barrelier negó que se tratara de Agostina e incluso sostuvo que era su propia hija de 11 años. Sin embargo, durante una nueva declaración indagatoria realizada el viernes, cambió su versión y reconoció que la adolescente efectivamente había ingresado a su domicilio.
Además, admitió haber estado en el descampado de Ampliación Ferreyra, a unos 17 kilómetros de su casa, donde finalmente fueron hallados los restos.
Las contradicciones de Barrelier
La investigación quedó marcada por las inconsistencias en el relato del detenido. En un principio, sostuvo que Agostina había abandonado su vivienda en un automóvil rojo. Más tarde reconoció que ese vehículo nunca existió.
El propio fiscal reveló que Barrelier admitió tres puntos clave: que la joven del video era Agostina, que nunca hubo un auto rojo y que estuvo en el descampado donde se concentraron los rastrillajes.
“Las pruebas no coinciden con lo que él relata”, sostuvo Garzón. “Las pruebas no coinciden con lo que él relata”, sostuvo Garzón.
En la misma línea, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, fue contundente al referirse al acusado: “Miente en sus declaraciones”.
“Mintió cuando dijo que Agostina había llegado y se había ido en otro vehículo, cuando quedó demostrado que había ingresado a la casa. También mintió cuando dijo que no era Agostina sino su propia hija”, señaló.
La familia exige respuestas
Mientras la investigación avanza, la familia de la adolescente reclama explicaciones y apunta a posibles cómplices.
Miguel, abuelo de Agostina, aseguró que Barrelier manipuló a la joven y sostuvo que el sospechoso “venía planeando” lo ocurrido. En tanto, el padre de la adolescente afirmó que el detenido “no actuó solo” y pidió que se profundicen las pesquisas para determinar si hubo otras personas involucradas.
Por su parte, el abogado de la madre de Agostina, Carlos Nayi, sostuvo que Barrelier aprovechó la relación de confianza que mantenía con la familia para engañar a la adolescente y llevar adelante el plan que hoy es investigado como un homicidio.
Con el hallazgo de los restos y las nuevas pruebas incorporadas al expediente, la causa entra en una etapa decisiva mientras la Justicia intenta reconstruir las últimas horas de Agostina Vega y determinar las responsabilidades penales por el crimen.