Este jueves, concluyó el juicio contra un hombre, cuyas iniciales son J.C.H., acusado de haber violado a su hijastra cuando tenía siete años. Un tribunal colegiado decidió, por unanimidad, condenar al imputado a 10 años de cárcel por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda y por ser contra una persona menor de 18 años.
Los jueces Roberto Montilla, Matías Parrón y Federico Rodríguez resolvieron tras escuchar los pedidos de las partes, representadas por la fiscal Valentina Bucciarelli, parte acusadora, y la defensora oficial, María Emilia Nielson, en defensa del acusado. Bucciarelli solicitó una pena de 15 años de cárcel durante los alegatos de cesura, tras que el tribunal declarara la culpabilidad de J.C.H..
El tribunal no otorgó al imputado, toda la calificación realizada por la fiscalía ANIVI. Lo desligó de dos hechos de abuso sexual simple agravado, que presentó como parte de la teoría del caso el Ministerio Público Fiscal. A pesar del relato hecho por Bucciarelli, el tribunal concluyó que las situaciones de ultraje no se dieron por probadas.
La denuncia tuvo una gran complejidad probatoria, pues la víctima actualmente tiene 15 años, y denunció hechos que ocurrieron hace muchos años.
El denunciado fue un vendedor ambulante de Pocito, que recibió un castigo por abusar sexualmente a la hija de su pareja y a la que nena tenía a su cuidado.
En su prontuario, el condenado arrastraba sentencias o penas por hechos de violencia de género, sin embargo, el tribunal no le declaró la reincidencia.