En medio de un profundo clima de dolor, el arzobispo de San Juan, Jorge Lozano, brindó un sentido mensaje a los familiares y allegados de las cuatro víctimas del accidente aéreo ocurrido el miércoles pasado en Valle Fértil, minutos antes de que la Catedral de San Juan abriera sus puertas al público para el último adiós.
El responso se realizó en un ámbito íntimo, ya que desde el arribo de los féretros al templo no se había realizado ninguna oración. El propio Lozano explicó que se trató de una reflexión espontánea. "Fue algo espontáneo, no preparé algo escrito. Fue una oración, un primer responso que hicimos, porque desde que habían llegado acá a la Catedral no se había hecho ninguna oración", señaló.
Durante su mensaje, el obispo evocó un pasaje del Evangelio de San Juan, en el que Jesús les anuncia a sus discípulos que va a prepararles un lugar. A partir de esa lectura, reflexionó sobre el difícil momento que atraviesan los seres queridos de las víctimas.
"Frente a la muerte, a la partida, también nos quedamos sin palabras y nos cuesta comprender eso, y cómo nos alienta el abrazo de los familiares, los amigos, o aun de gente que no conocemos, pero que nos alienta en el camino", expresó Lozano.
Sus palabras conmovieron profundamente a los presentes, que acompañaron el responso en un clima de recogimiento y emoción.
Finalizada la oración, se abrieron las puertas de la Catedral para que toda la comunidad pudiera ingresar a despedir a Carlos Heredia, director de Protección Civil; Marcelo Videla, subjefe de la Policía de San Juan; Rubén Castro, jefe del Cuerpo de Bomberos de la Policía; y Jorge Carbajal, subjefe de Bomberos.
Desde ese momento, el ingreso de sanjuaninos fue incesante. Pese a las condiciones climáticas adversas con la presencia de viento Zonda, cientos de sanjuaninos se acercan al templo para rendir homenaje a los cuatro servidores públicos, en una muestra de respeto, gratitud y profundo pesar por una tragedia que conmovió a toda la provincia.