Un confuso episodio generó fuerte hermetismo en la Policía de San Juan luego de que un joven detenido lograra fugarse de una dependencia en Chimbas y fuera recapturado al poco tiempo. Con el correr de las horas, trascendió la identidad del protagonista: se trata de Kevin Ulises Gómez, de 21 años.
El hecho ocurrió el martes por la noche en la Comisaría 26ª, ubicada en el barrio Los Tamarindos. Según fuentes policiales, el joven escapó sin ejercer violencia y aprovechando un descuido del personal.
De acuerdo a las versiones, Gómez abrió la puerta del sector de calabozos cuando el efectivo a cargo no se encontraba en el lugar, salió corriendo, atravesó una oficina y huyó por una ventana que no tenía rejas. No rompió cerraduras ni agredió a ningún uniformado.
La situación generó malestar dentro de la fuerza por la falla en la custodia, aunque no hubo información oficial. Lo que sí fue confirmado es que el prófugo fue recapturado minutos después en las inmediaciones de su vivienda, en el mismo departamento.
Detenido por un violento ataque junto a su padre
Gómez se encontraba alojado en esa dependencia a la espera de ser trasladado al Penal de Chimbas, luego de que la Justicia le dictara prisión preventiva.
El joven había sido detenido a principios de mes junto a su padre, Juan Alberto Gómez, acusados de protagonizar un violento tiroteo en la Villa 1° de Mayo.
Según la investigación, ambos llegaron en un vehículo hasta la zona donde vive la víctima. En ese contexto, el padre le entregó un arma de fuego a su hijo, quien efectuó un disparo que impactó en la pierna del damnificado, provocándole una fractura expuesta.
Tras el ataque, el herido fue trasladado a un hospital, donde recibió asistencia médica.
Droga y otros delitos
Durante los allanamientos posteriores, la Policía no logró encontrar el arma utilizada en el hecho, pero sí secuestró 58 dosis de cocaína en el domicilio del joven, lo que derivó en una causa paralela que quedó en manos de la Justicia Federal.
Además, en la vivienda del padre hallaron aves silvestres en cautiverio, lo que sumó una intervención por infracción a la normativa de fauna.
El fiscal José Plaza imputó a ambos por el ataque armado, mientras que el juez Matías Parrón ordenó la prisión preventiva por 30 días.
El caso sigue bajo investigación en la UFI de Delitos Genéricos, mientras que la fuga y recaptura del joven abrió interrogantes sobre las condiciones de seguridad dentro de la comisaría.