Nena quemada tras una explosión en una escuela de Ullum: fiscalía pidió realizar una prueba clave

El fiscal Iván Grassi solicitó fijar fecha para la Cámara Gesell de la menor herida en la Escuela Elvira de la Riestra de Lainez. La investigación también reveló que varios matafuegos estaban vencidos al momento del hecho.

Con el fin de la feria judicial y la reactivación plena de las unidades fiscales, una de las causas que volvió a tomar impulso es la de la nena de 9 años que sufrió graves quemaduras tras la explosión de una maqueta durante una muestra escolar en Ullum.

En ese contexto, el fiscal Iván Grassi, a cargo de la investigación en la UFI Delitos Especiales, solicitó que se fije fecha para realizar la Cámara Gesell —actualmente denominada entrevista videograbada— a la menor damnificada. Según fuentes judiciales, la niña ya se encuentra en condiciones físicas de declarar, luego de haber atravesado múltiples sesiones de curación en el Hospital Marcial Quiroga.

El testimonio de la menor es considerado una prueba clave para definir el rumbo del expediente, caratulado como “Actuaciones Investigativas por lesiones en perjuicio de M.J.”, iniciado tras la denuncia presentada por su madre.

A tres meses del incidente ocurrido en noviembre de 2025 en la Escuela Elvira de la Riestra de Lainez, la causa sumó un elemento determinante: la declaración de la madre de la víctima.

Según su relato, la explosión que provocó las quemaduras habría sido causada por otro alumno que participaba de la exposición. El niño habría apretado una botella que contenía alcohol u otro líquido inflamable, generando una combustión repentina que alcanzó a la menor, afectándola principalmente en la zona del cuello.

La hipótesis inicial indica que el hecho ocurrió durante una exposición en la que alumnos de sexto grado presentaban trabajos a estudiantes de cuarto. Entre los proyectos había un experimento que simulaba un volcán y funcionaba mediante un pequeño chispazo. En ese contexto, la manipulación indebida de una botella con alcohol etílico habría desencadenado el accidente.

Desde Fiscalía señalaron que, de confirmarse que el episodio fue producto de una travesura infantil sin intención dolosa, el caso podría encuadrarse como un accidente y no como un delito penal. En ese escenario, el legajo podría ser archivado por inexistencia de responsabilidad penal imputable.

Durante las medidas investigativas ordenadas en el establecimiento educativo surgió un dato preocupante: la mayoría de los matafuegos de la escuela estaban vencidos al momento de la explosión.

No obstante, también quedó acreditado que las autoridades escolares habían solicitado la renovación de los extintores al Ministerio de Educación un mes antes del incidente, trámite que no habría sido respondido a tiempo.

La menor hizo un tratamiento médico. Asistió junto a su madre tres veces por semana al Hospital Marcial Quiroga para curaciones.

Tras lo ocurrido, las autoridades del establecimiento educativo decidieron suspender definitivamente la tradicional muestra escolar que se realizaba todos los años.

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