La inseguridad sigue golpeando a Médano de Oro, donde los vecinos denuncian una ola de robos sin respuestas concretas. En la madrugada, delincuentes ingresaron a un comercio de Calle Vieja, entre Ruta 155 y calle Florida, forzando rejas de hierro macizo y desactivando alarmas y cámaras de seguridad. Se llevaron dinero, herramientas, mercadería y hasta un aire acondicionado.

El dueño del local, que vende productos naturales y frutos secos, contó que se enteró del robo a las 8:30 cuando un vecino lo alertó. “Cortaron todo: alarmas, cámaras, bollero eléctrico. Es la segunda vez que me roban en dos años y lo hicieron de la misma manera”, explicó con impotencia.

El comerciante asegura que los ladrones tuvieron todo el tiempo del mundo debido a la falta de vigilancia en la zona. “Es un descampado, sin iluminación ni cámaras. Estamos a 150 metros de una comisaría móvil y nadie escuchó nada”, denunció.

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La situación es alarmante porque otros vecinos también sufrieron robos esa misma noche. Su hermano, que construye una vivienda al lado del negocio, descubrió que intentaron ingresar nuevamente tras haber sufrido hurtos previos. “Le rompen el tejido, le levantan las térmicas y entran a espiar. Es algo constante”, agregó.

Además, cuestionó la demora en las investigaciones. “Desde que está la Unidad Fiscal, todo se volvió más burocrático. No vemos allanamientos ni detenciones, la policía hace lo suyo, pero si la fiscalía no impulsa la investigación, queda en la nada”, señaló.

Los vecinos exigen más seguridad, con patrullajes efectivos, cámaras y mejor iluminación, y advierten que la situación podría agravarse si no hay respuestas concretas. “Siempre es lo mismo: traen patrulleros por un tiempo, después se van y los robos vuelven a repetirse. Necesitamos soluciones urgentes”, reclamaron.