La causa que conmocionó a Rawson por un brutal ataque a cuchilladas tuvo este miércoles un desenlace judicial muy distinto al que se preveía al inicio de la investigación. Brisa Milagros Flores, quien había sido imputada por tentativa de homicidio luego de apuñalar en más de diez ocasiones a una joven de apellido Narváez, fue condenada a tres meses de prisión de cumplimiento condicional tras un acuerdo de juicio abreviado.
Juicio abreviado
La resolución se conoció durante la audiencia de control de acusación, instancia en la que la Fiscalía modificó la calificación legal del caso y dejó atrás la acusación por intento de homicidio para avanzar por el delito de lesiones leves.
De esta manera, las partes arribaron a un acuerdo que fue homologado por la Justicia, evitando la realización de un juicio oral y público.
El caso había generado un fuerte impacto por la violencia del ataque y por las imágenes que circularon en redes sociales. Según la investigación, el hecho ocurrió durante la madrugada del 17 de noviembre en inmediaciones de calle Frías, en el barrio La Estación, cuando Narváez fue interceptada por varias jóvenes con quienes mantenía conflictos previos.
De acuerdo con la reconstrucción realizada en la etapa investigativa, Flores atacó a la víctima con un cuchillo y le provocó múltiples heridas. Tras la agresión permaneció prófuga durante 23 días hasta que fue localizada y detenida en una vivienda de Rawson. Permaneció con arresto domiciliario hasta que recuperó la libertad en medio de la investigación.
La teoría del caso: ataque por celos
Durante las primeras audiencias, la Fiscalía sostuvo que existían elementos para atribuirle una tentativa de homicidio debido a la cantidad de puñaladas y a la gravedad de las lesiones sufridas por la víctima. Sin embargo, con el avance de la causa y la valoración de las pruebas incorporadas al expediente, la acusación fue reformulada hasta encuadrarse en lesiones leves.
La investigación había revelado además que el trasfondo del conflicto estaba vinculado a una disputa sentimental. Según se expuso en sede judicial, Flores sospechaba que Narváez mantenía una relación con su expareja, un adolescente de 17 años y padre de su hija, situación que habría derivado en amenazas previas y en una escalada de tensión entre ambas.
Finalmente, el expediente concluyó con una condena de tres meses de prisión en suspenso para Flores, quien no deberá cumplir la pena en un establecimiento penitenciario siempre que respete las condiciones impuestas por la Justicia durante el plazo fijado.