La investigación por una serie de robos que tuvieron como víctimas a una conocida joyería de la Peatonal, a la familia Bonanno y a una empresa de Rivadavia sumó una nueva imputada. Ivana Yanina Velazquez, madre del adolescente de 15 años señalado como uno de los principales implicados, fue acusada de encubrimiento agravado en perjuicio de la administración pública.
La mujer quedó vinculada a la causa luego de que, durante un procedimiento en su vivienda, los investigadores encontraran herramientas que habían sido robadas de ISEL Ingeniería, una empresa dedicada a instalaciones eléctricas ubicada en Rivadavia.
Con esta imputación, Velazquez se convirtió en la segunda persona mayor de edad acusada en el marco de esta investigación. La primera fue Madeline Ailin Miranda, una estudiante de 18 años que, según la pesquisa, sería la novia del adolescente.
Robo a una joyería y a la familia Bonanno: la segunda imputada
La imputación contra la madre del menor se produjo en el marco de la investigación que busca determinar si los tres hechos delictivos fueron cometidos por una misma banda o por personas vinculadas entre sí.
Oscar Ghilardi, el fiscal de la UFI Delitos Contra la Propiedad, a cargo de la investigación, y la abogada defensora Filomena Noriega.
En la vivienda de Velazquez, además de las herramientas robadas a la empresa de Rivadavia, la Policía secuestró $1.450.000 y una motocicleta denunciada como robada, que habría sido utilizada para trasladarse hasta la joyería M&G, ubicada en la Peatonal de Capital.
El delito de encubrimiento implica, en términos sencillos, que una persona es sospechada de ayudar a ocultar, guardar o disponer bienes provenientes de un delito, aun cuando no haya participado directamente en el robo.
La figura imputada a Velazquez fue calificada como encubrimiento agravado en perjuicio de la administración pública, una circunstancia que agrava la acusación por las características que los investigadores atribuyen al hecho.
El juez Gerardo Fernández Caussi resolvió la imputación de la mujer Velazquez.
La joven implicada por el robo a la joyería
Antes de la imputación de la madre del adolescente, la causa ya había alcanzado a Madeline Ailin Miranda, de 18 años, señalada como la pareja del menor.
Durante allanamientos realizados en Chimbas, los efectivos de la Brigada Central encontraron en una propiedad prendas que habrían sido utilizadas en los asaltos, joyas, pulseras, anillos, mallas de relojes y hasta un exhibidor perteneciente a la joyería.
Parte del botín estaba enterrado en una mochila en el fondo de la vivienda. Miranda fue imputada por encubrimiento y recuperó la libertad, aunque la Fiscalía sospecha que podría conocer información relevante sobre los robos. Entre las pruebas bajo análisis se encuentran conversaciones encontradas en su teléfono celular con el adolescente investigado.
El menor, los Bonanno y una banda bajo investigación
El adolescente de 15 años quedó en el centro de la investigación por el robo a la joyería M&G, el asalto sufrido por la familia Bonanno y el robo en ISEL Ingeniería.
Por su edad, el joven es inimputable, lo que significa que no puede ser sometido al mismo proceso penal ni recibir una condena como un adulto. Su situación quedó bajo la órbita del Juzgado de Menores, a cargo de la jueza Julia Camus.
En el robo a la joyería, el botín fue valuado en más de $30 millones, incluyendo unos 150 relojes de distintas marcas, joyas y artículos de platería. Hasta el momento, los investigadores recuperaron cerca del 15% de lo sustraído.
En el caso de la familia Bonanno, se secuestraron US$7.600 y un vehículo que habría sido utilizado por los autores para llegar y escapar del domicilio. La investigación sostiene que en ese hecho participaron tres personas y que al menos dos serían mayores de edad.
La Fiscalía de Delitos contra la Propiedad continúa ahora con el análisis de cámaras de seguridad, celulares y los elementos secuestrados para determinar quiénes integraban el grupo y si los tres robos fueron cometidos por una misma banda. Los tres hechos están siendo investigados por el fiscal Oscar Ghilardi y el fiscal Leonardo Villalba.