El Poder Judicial de San Juan condenó a un año de prisión efectiva a Roberto Carlos Arancibia, tras un acuerdo de juicio abreviado. El hombre fue declarado culpable de los delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo y la violencia de género, amenazas simples y desobediencia a una orden judicial, en concurso real. La sentencia fue dictada por la jueza de Garantías, Mabel Moya, quien además ordenó su traslado inmediato al Servicio Penitenciario Provincial.
El caso comenzó a ser investigado luego de un grave incidente ocurrido el 7 de mayo de 2024, cuando Arancibia violó una orden judicial que le prohibía acercarse a su expareja, con quien tiene dos hijos en común. Esa noche, irrumpió en el domicilio de la mujer, donde, tras un episodio violento, agredió físicamente a un amigo de la familia, lanzó una piedra contra la puerta y tomó del cuello a la denunciante, provocándole lesiones. Luego, intentó amenazar al entorno de la víctima con un machete, pero fue detenido tras la intervención de vecinos y familiares.
La denuncia reveló un patrón de violencia que incluyó golpes, amenazas constantes y episodios de hostigamiento, a pesar de que la víctima ya había solicitado medidas de protección en febrero de 2024. Entre los antecedentes más alarmantes se encuentra un ataque previo en el que Arancibia llegó a clavarle un tenedor en la pierna, aunque la mujer no denunció el hecho en ese momento.
La condena unifica otra pena condicional previa, revocada tras estos nuevos hechos, y refuerza el mensaje contra la impunidad en los casos de violencia de género.