Una mujer de 45 años sufrió la amputación de una falange del dedo pulgar de la mano izquierda tras ser atacada por un perro de raza pitbull en la ciudad de Santa Fe. El violento episodio ocurrió este jueves, minutos antes del mediodía.
Un perro pitbull atacó a una mujer de 45 años y le amputó el pulgar.
Una mujer de 45 años sufrió la amputación de una falange del dedo pulgar de la mano izquierda tras ser atacada por un perro de raza pitbull en la ciudad de Santa Fe. El violento episodio ocurrió este jueves, minutos antes del mediodía.
De acuerdo con las primeras informaciones, la víctima se encontraba caminando junto a su mascota cuando se produjo un enfrentamiento con otro perro. En ese contexto, la mujer intentó intervenir para separar a los animales, pero en medio del forcejeo fue mordida por el pitbull, que le provocó una grave lesión en la mano.
La situación generó momentos de gran tensión, ya que el ataque fue repentino y ocurrió en plena vía pública. Tras la agresión, la mujer fue asistida de urgencia y trasladada al Hospital Iturraspe, donde recibió las primeras atenciones médicas.
Fuentes médicas confirmaron que presentaba una “lesión por mordedura de can que derivó en la amputación de la falange del dedo pulgar izquierdo”, lo que evidenció la gravedad del cuadro. Debido a la complejidad de la herida, y con el objetivo de garantizar una atención más especializada, los profesionales dispusieron su derivación al Hospital Cullen.
En paralelo, la víctima se presentó en una comisaría para radicar la denuncia correspondiente y relatar lo sucedido. A partir de su testimonio, y por disposición de la Fiscalía interviniente, efectivos policiales se dirigieron al lugar del hecho para avanzar con las actuaciones.
Durante el procedimiento, los agentes lograron identificar a los propietarios del animal, un hombre y una mujer, quienes fueron notificados de la situación, aunque permanecen en libertad mientras continúa la investigación. Por su parte, el perro fue secuestrado de manera preventiva y quedó bajo resguardo de las autoridades. La medida busca evitar nuevos episodios de agresividad mientras se determinan las responsabilidades del caso y las condiciones en las que se encontraba el animal.
El hecho reavivó la preocupación en torno a la tenencia responsable de mascotas y los riesgos asociados a ataques en espacios públicos, especialmente cuando intervienen animales de gran porte o con antecedentes de conducta agresiva.