No quiso decir que la provincia está mejor en materia de seguridad, pero aclaró que “tampoco estamos peor”. El ministro Adrián Cuevas reivindicó ayer la política criminal que viene implementando su administración y aseguró que la estadística demuestra que en algunos delitos en particular hay un descenso. Por otra parte, dio a conocer que desde ahora se harán operativos conjuntos con las otras fuerzas que tienen asiento en la provincia y contó que analizan sacar a la calle a los efectivos que hacen tareas administrativas.

– ¿Cómo está San Juan en seguridad?

– No existe un techo, todos los días hay que trabajar. La provincia no es una isla, no podemos pretender que en nuestra provincia no haya delitos porque no podemos ser ilusos en ese sentido. En materia de seguridad, nunca se va a estar bien, ni en San Juan, ni en las provincias de la Argentina, ni en la región. Siempre van a existir hechos delictivos.

– ¿Estamos mejor o peor?

– No puedo decir yo que estamos mejor, ni peor tampoco, pero sí puedo decir cuáles son las políticas de cambios que se vienen realizando. Con la capacitación a los miembros de las fuerzas de seguridad, el lunes empezamos jornadas de capacitación con Sedronar en lo relacionado a la droga y el narcotráfico, se está trabajando en trata de personas, se ha reglamentado la ley que regula la actividad de las empresas de seguridad.

– ¿Qué dicen las estadísticas sobre la cantidad de delitos?

– Con respecto a los delitos de robos agravados, han bajado. Los que tiene una permanencia en el tiempo son los escruches, es decir los hurtos simples, los arrebatos. No se han incrementado, están manteniéndose y a su vez están declinando de forma descendente a través de estas políticas de intervención. Esto, con respecto al año pasado. Todo esto no pasa por la cuestión de un policía más o un policía menos, pero es sumamente importante la disuación y la prevención que se viene implementando. Recordemos que se ha sacado el máximo posible de los miembros de las fuerzas de seguridad a las calles.

– ¿Podríamos decir entonces que estamos bien encaminados?

– Yo no quiero poner en mi boca una palabra que no quiero manifestar. Yo no puedo decir que estamos bien o que estamos mal. Un ciudadano que acaba de ser afectado por un hecho delictivo, va a escuchar esto y va a decir ¿cómo que estamos bien? En San Juan se trabaja día a día para tratar de bajar los índices delictivos.

– ¿Por qué no se dan a conocer las estadísticas con números finos?

– Las estadísticas son estrategias de políticas criminales que maneja la Secretaría de Seguridad de Orden Público de la provincia y la Policía. Lo que yo le puedo decir es que se manejan para uno tomar una decisión determinada. El otro día, el secretario de Seguridad estuvo en la Cámara de Diputados y manifestó que existe mayor inseguridad en las regiones Centro y Sur y salió un titular en DIARIO DE CUYO. Es lógico y no se aclara en el contenido de la información. Es lógico porque en estas regiones está centralizado en 70 por ciento de la población. Las estadísticas se manejan a través de personas totalmente calificadas, no los medios periodísticos.

– ¿Usted es partidario de que las estadísticas no se tienen que difundir?

– Existe una estadística donde se determina las franjas horarias donde suceden los hechos delictivos, la localización de los hechos, las migraciones, las edades de las personas involucradas…

– Da la sensación de que el Gobierno no comunica las estadísticas por una cuestión de manejo político, más que por una estrategia criminal o porque los medios no somos capaces de interpretar esos números…

– No he dicho incapaces, la interpretación la tiene que hacer personal que trabaje en política criminal. El periodista no creo que pueda hacer interpretación de política criminal, el periodista tiene que informar objetivamente. Quien habla lo va a poner en conocimiento de todos los medios, los voy a invitar para mostrarles lo que estoy diciendo en cuanto a franjas horarias, edades.

– El problema es que no hay elementos para informar, porque las estadísticas no se dan a conocer. Nadie habla de interpretar políticas criminales, sino de difundir estadísticas
– Yo no tengo ningún problema en ir a todos los programas periodísticos que hay y en cuanto a estadística, se van a dar a conocer y se va a mostrar cómo se trabaja, no existe ningún problema. No sé por qué antes no se mostraban.

– ¿No cree que las estadísticas también sirven para que la población tome medidas o decisiones para evitar ser víctima de un delito?

– Las estadísticas son para que tomen decisiones los funcionarios. La población tiene que tener asegurada la seguridad y vivir tranquila. No ha partir de una estadística la gente va a tomar decisiones.

– Si las cifras dicen que aumentaron los arrebatos de carteras, seguramente algunas mujeres evitarán salir con cartera…

– Cuando uno hace una estadística se busca determinar cuántos robos o arrebatos y en qué zonas y a partir de ahí yo tengo que aplicar un remedio. Pero al ciudadano no le importa la estadística, le importa ver más presencia policial en la calles, haciendo controles.

– ¿En qué porcentaje se ha notado la disminución de los robos agravados?

– No tengo ahora los porcentajes, pero sí hay una disminución. Hay un descenso en la cantidad de ese tipo de delitos.

– ¿Por qué no siempre hay controles para quienes entran o salen de la provincia, en el límite con Mendoza por ejemplo?

– El control nuestro de San Carlos está monitoreado, hay cámaras, se graba durante las 24 horas y desde ahí se remite toda la información. Los controles son aleatorios.

– ¿Por qué son aleatorios y no a todos y en forma permanente?
– Cuando ha viajado fuera de la provincia, le puedo asegurar que en alguna oportunidad no lo han controlado en Jocolí o en el de San Luis. En todos los controles se hace de la misma forma. Sí se hacen operativos antidrogas y se hacen controles exhaustivos y más por Mendoza.

– ¿Por dónde entra mayormente la droga a la provincia?
– Por Mendoza. Justamente por eso, hemos reforzado los controles en el límite. Una vez finalizada la jornada, se remiten las grabaciones y las intervenciones de todos los miembros que participan de los operativos.

– ¿Hay paco en San Juan?

– No, no tenemos en mayor medida. Existe, pero no en mayor medida. Creo que el desarrollo de la provincia en los últimos 9 años ha traído aparejado que ciertas personas de mal vivir se sientan tentados de ingresar a San Juan. Pero en cuanto a esta droga no tenemos mayor incidencia.

– ¿Hay un trabajo común con otras fuerzas de seguridad?

– Hoy (por ayer) comenzó un operativo conjunto entre Gendarmería, Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Policía de San Juan. Se están haciendo operativos en ruta 40 y acceso Norte y en Circunvalación y acceso Sur y se va a continuar con seis operativos. Vamos a utilizar la inteligencia de las cuatro fuerzas y la tecnología. En este operativo se está trabajando fuertemente con scaners para detectar droga, trabajan los canes de las fuerzas.

– ¿La idea es que sea permanente?
– Sí, hay que darle una continuidad en el tiempo. Si no, no tiene razón de ser. Vamos a trabajar en forma conjunta con todas las fuerzas de seguridad.

– ¿Hace falta más efectivos policiales?

– En estos momentos se están formando 400 agentes. El cupo existente es de 303 vacantes para ascender. Las vacantes se van a cubrir una vez que se termine el curso, en diciembre. Sí hace falta más cantidad y los vamos a designar, una de las políticas que venimos manejando son las unidades operativas.

Recuerden que en estos seis meses se han puesto en funciones seis unidades operativas.

– ¿Han pensado en sacar a la calles a los policías que hacen tareas administrativas y reemplazarlos con personal de otros partes del Estado?

– Comparto que la Policía debe estar para efectuar trabajos de disuación. Uno de los grandes problemas que tenemos es el trabajo judicial que se hace. El año pasado ingresaron 180 mil oficios y a cada uno hay que darle un curso. Se está trabajando para determinar esto.

– ¿Hay internas en la Policía?

– Yo le diría disenso. Estimo que no hay internas, pero es una estructura de 3.874 efectivos, imagínense. En el ámbito del periodismo, que tendremos 200, hay millones de disidencias. Pero las disidencias no tienen que afectar lo operativo.