No fue en Vicente López, donde gobierna su primo Jorge. Ni en Tres de Febrero, donde ganó Cambiemos con la boleta de Diego Valenzuela. El distrito que eligió el nombre Mauricio Macri para identificar una obra es de dominio peronista.

 

El nuevo predio que construye el club Boca Juniors en el partido de Ezeiza se convertirá en el primer emprendimiento que llevará la gracia del jefe de Estado. A decir verdad, no fue el intendente local, Alejandro Granados, quien tomó la decisión de llamarlo así, sino alguien más cercano a los sentimientos del mandatario: Daniel Angelici.

 

Recientemente, cuando le comentaron a Macri el homenaje que le harán en el club que lo tuvo como presidente entre 1995 y 2008, uno de sus asesores se animó a hacer un chiste: "Ya te parecés a Néstor Kirchner, que todos los días le inauguran una obra nueva". El jefe de Estado lo miró y lo frenó en seco: "En todo caso me parezco a Perón y Eva, a quienes reconocieron en vida".

 


Hay algunos antecedentes que respaldan la teoría del líder del PRO. El 3 de septiembre de 1950 se inauguró la cancha de Racing, conocida popularmente como Cilindro de Avellaneda. Su nombre oficial es "Estadio Presidente Perón" y obedece a un gesto de agradecimiento de la Comisión Directiva hacia el General porque había intercedido para facilitar la financiación de la obra. Por esta distinción muchas personas creen que Perón era hincha de la Academia, pero hay documentos que prueban su fanatismo por Boca.

 

 

 

Hay otros casos. Por ejemplo, la actual provincia de Chaco también se llamó "Presidente Perón" en sus orígenes, entre 1951 y 1955, hasta que la Revolución Libertadora tomó el poder. Y algo similar sucedió en La Pampa, que se denominó "Provincia Eva Perón" hasta el golpe militar que encabezaron Eduardo Lonardi y Pedro Eugenio Aramburu.

 

La identificación de Macri con el club de la Ribera es manifiesta. No son pocos los simpatizantes que lo señalan como el mejor presidente de la historia. Sustentan su teoría en las cuatro Libertadores, los tres viajes a Japón y los múltiples campeonatos que el Xeneize sumó durante la gestión del actual Presidente de la Nación.

 

Pero no todas fueron rosas en el camino. Macri sufrió mucho en sus primeros años como dirigente y recién con la llegada de Carlos Bianchi pudo revertir la historia. Aún hoy recuerda aquellos días como ejemplo de lo cree que pasará en el futuro mediato del país. "Cuando llegamos al club todo era un desastre; lo ordenamos, lo pusimos en funcionamiento y después llegaron los éxitos. Ahora nos va a pasar lo mismo con el gobierno nacional", repite cada vez que le preguntan. Y provoca: "Gobernar Boca es más difícil que ser Presidente de la Nación".

 


El nuevo Centro de Entrenamiento de Boca Juniors de Ezeiza también tiene una historia particular ligada a la política. En octubre de 2013 el club firmó un convenio con la Municipalidad de Ezeiza, que le concedió 40 hectáreas por 30 años. Pero cuando las obras estaban encaminadas, llegó la campaña presidencial del 2015 y el gobierno kirchnerista ordenó a la Policía de Seguridad Aeroportuaria que interrumpiera la edificación por presuntos problemas legales. La PSA dejó el lugar el 11 de diciembre de 2015, tras el arribo de Macri a la Casa Rosada. El ambicioso proyecto prevé la construcción de 12 canchas de fútbol -una techada- para que entrenen allí su equipo profesional y las divisiones juveniles.