El municipio de Santa Lucía no controló como debía la administración privada del cementerio del departamento, lo que podría haber evitado que se enterraran ilegalmente siete cadáveres en una fosa común. Así lo reconoció el intendente Aníbal Fuentes, un día después de salir a la luz la maniobra que supuestamente fue perpetrada en 2005 y que el mes pasado fue denunciada en la Policía. Según el jefe comunal, "seguramente hubo fallas en el municipio". Mientras tanto, el propietario de la empresa que tenía a su cargo la necrópolis en esa época, Francisco Meló, no quiso hacer declaraciones.

Las dudas sobre los controles oficiales se deben a que en el municipio no hay ninguna actuación en la que una autoridad haya objetado o impedido el depósito de los cuerpos bajo tierra.

Las normas de Medio Ambiente lo prohiben, porque en Santa Lucía las aguas subterráneas están muy altas y las posibilidades de contaminación son grandes. Así todo, un panteonero confirmó que hace unos dos años -entre 2005 y 2006, en la gestión de Vicente Mut- se hizo una fosa común y se pusieron ahí los restos de siete personas.

A pesar de que el servicio de cementerio estuvo concesionado entre 1994 y mediados de enero de este año a la empresa Meló e Hijos, el municipio era el encargado de verificar la calidad en la prestación del servicio. Fuentes aseguró que "evidentemente los controles no se tienen que haber hecho como corresponde, puede que el municipio tenga alguna responsabilidad".

La única constancia de la fosa clandestina que hay es un expediente en el que la por entonces encargada municipal de la necrópolis, Gloria Fernández, pedía en 2005 la compra de una fosa común en el cementerio de las Chacritas o que por "única vez", Meló hiciera una en Santa Lucía. Esto último, aún cuando está prohibido.

Según Fuentes, que asumió a fines de 2007, su gestión no se dio cuenta antes porque "fue difícil investigar, le pedíamos documentación a la empresa y no nos daba nada". Recién se enteraron de la fosa ilegal en diciembre, por una auditoría municipal, e hicieron una denuncia en la Policía. El intendente aseguró que Fernández dijo que no sabía nada.

Este diario se contactó con la familia de Meló y le dejó mensajes, pero no habló del tema.