Este jueves, el Senado de la Nación debate la aclaratoria a la Ley de Glaciares y, por San Juan, uno de los primeros en intervenir fue Bruno Olivera, legislador de La Libertad Avanza, quien defendió la modificación de la norma.
El senador de La Libertad Avanza, Bruno Olivera, fue el único sanjuanino en tomar la palabra en el debate sobre la reforma de la Ley de Glaciares.
Este jueves, el Senado de la Nación debate la aclaratoria a la Ley de Glaciares y, por San Juan, uno de los primeros en intervenir fue Bruno Olivera, legislador de La Libertad Avanza, quien defendió la modificación de la norma.
Sostuvo que la iniciativa no apunta a desproteger el ambiente, sino a brindar previsibilidad jurídica y compatibilizar el federalismo con el desarrollo económico.
En su exposición, Olivera remarcó que la propuesta oficial respeta el dominio originario de las provincias sobre sus recursos naturales y busca ordenar un marco legal que, a su criterio, se convirtió en un obstáculo para las economías regionales. En ese sentido, calificó la Ley de Glaciares vigente desde 2010 como “técnicamente deficiente” y “mal nacida”, al entender que durante quince años paralizó a las provincias cordilleranas a partir de ambigüedades jurídicas y presunciones teóricas, en lugar de basarse en realidades hidrológicas comprobables.
El senador sanjuanino insistió en que la aclaratoria es clave para abandonar un esquema de prohibiciones generales y avanzar hacia un modelo apoyado en el conocimiento científico del territorio. Bajo esa lógica, sostuvo que no se trata de eliminar controles ambientales, sino de precisar qué geoformas cumplen efectivamente una función hídrica y, por lo tanto, deben ser protegidas.
Olivera también rechazó lo que definió como una “falsa dicotomía” entre el cuidado del agua y la actividad minera. Señaló que Argentina es el único país que utiliza el ambiente periglacial como categoría jurídica, algo que —según afirmó— carece de rigor técnico. Desde su mirada, la reforma permitirá resguardar de manera específica los cuerpos con función hídrica real y, al mismo tiempo, habilitar el desarrollo de proyectos de cobre y litio estratégicos para la transición energética global.
Hacia el cierre de su intervención, el legislador libertario sintetizó su postura con un mensaje político y económico: “Sin seguridad jurídica ni un federalismo real basado en la ciencia, el país no tendrá futuro ni inversiones posibles”.