El secretario de Finanzas, Federico Furiase, y el asesor económico Felipe Núñez salieron a aclarar la polémica por los créditos hipotecarios otorgados por el Banco Nación, asegurando que accedieron como cualquier ciudadano, sin privilegios ni condiciones especiales, en medio de cuestionamientos políticos y mediáticos.
Según Núñez, el acceso al préstamo se dio bajo condiciones normales: misma tasa, mismo plazo y sin beneficios diferenciales. Además, explicó que eligieron el Banco Nación por ser clientes y percibir allí sus ingresos, sumado a que ofrecía las tasas más competitivas del mercado.
El funcionario remarcó que el alcance de estos casos fue mínimo: menos del 0,2% del total de créditos otorgados, en un universo donde la entidad pública concedió más de 27.000 préstamos hipotecarios, consolidándose como líder en ese segmento.
Créditos hipotecarios y debate público
Furiase también rechazó versiones sobre supuestas propiedades adicionales y aclaró su situación patrimonial: el crédito fue para una segunda vivienda, mientras que la tercera mencionada corresponde a una donación familiar parcial, sin uso habitacional desde hace años.
El funcionario vinculó la expansión de los créditos hipotecarios con el contexto económico: baja de la inflación, estabilidad macroeconómica y reducción de tasas, factores que permitieron reactivar el financiamiento a largo plazo tras años de virtual inexistencia.
En ese sentido, destacó un cambio estructural en el sistema financiero: los bancos pasaron de financiar al sector público a prestar más a familias y empresas, lo que facilitó el crecimiento del crédito para vivienda.
Auditoría y respaldo oficial
Desde el Banco Nación aseguraron que no hubo trato preferencial y anunciaron una auditoría interna para revisar cada operación. Además, garantizaron que toda la documentación será puesta a disposición de la Justicia para transparentar el proceso.
El ministro de Economía, Luis Caputo, respaldó públicamente a su equipo y afirmó que incluso recomendó tomar estos préstamos. Consideró que los créditos hipotecarios son una herramienta clave para el desarrollo económico y el acceso a la vivienda.
Caputo fue contundente ante las críticas: “No hay nada ilegal ni inmoral”, y calificó como injustificados los cuestionamientos hacia los funcionarios involucrados.