La discusión por la aclaratoria a la Ley de Glaciares arrancó este miércoles en la Cámara de Diputados con un escenario cargado de tensión y cuestionamientos al mecanismo elegido para canalizar la participación ciudadana.
El presidente de la comisión de Recusos Naturales, el sanjuanino José Peluc, protagonizó un momento de tensión con los legisladores de Unión por la Patria.
La discusión por la aclaratoria a la Ley de Glaciares arrancó este miércoles en la Cámara de Diputados con un escenario cargado de tensión y cuestionamientos al mecanismo elegido para canalizar la participación ciudadana.
La audiencia pública, que reúne a más de 105 mil inscriptos, comenzó con una jornada presencial en la que se prevé la intervención de 200 expositores. El cronograma continuará este jueves bajo modalidad virtual, con otro bloque similar de participantes.
El formato híbrido, impulsado por La Libertad Avanza, generó resistencias tanto en sectores ambientalistas como en bloques opositores, que advirtieron sobre restricciones en el acceso y una dinámica que, según sostienen, limita el debate en un tema de fuerte impacto.
La conducción del plenario quedó en manos de José Peluc, al frente de la comisión de Recursos Naturales, junto a Nicolás Mayoraz, titular de Asuntos Constitucionales. Sin embargo, el desarrollo de la jornada estuvo lejos de ser ordenado por la acción opositora.
El momento más caliente se dio durante un cruce entre Peluc y la diputada de Unión por la Patria, Paula Penacca. La legisladora cuestionó con dureza la imposibilidad de que parte de los inscriptos pudiera ingresar al recinto y hacer uso de la palabra, lo que derivó en reclamos desde distintos sectores presentes.
En ese contexto, y con el clima ya desbordado por interrupciones y gritos, el diputado sanjuanino tomó la palabra para retomar el control de la audiencia. Fue allí cuando lanzó la frase que sintetizó el nivel de tensión: “Usted no la va a ordenar, el presidente soy yo”.
El proyecto busca diferenciar el área periglaciar de las “geoformas periglaciales” que cumplan funciones de reserva estratégica de recursos. En la práctica, esto implica que no todo el territorio periglaciar quedará bajo protección, sino solo aquellas formaciones con una función hídrica comprobable.
La ley vigente protege tanto los glaciares visibles como cuerpos menores cubiertos o mezclados con roca que integran el ambiente periglaciar, y prohíbe allí actividades industriales. La reforma reduciría ese alcance, limitando la protección a las geoformas consideradas relevantes.
Otro eje de discusión es el mayor poder que los cambios le otorgarían a las provincias. La modificación propuesta por el Poder Ejecutivo estipula que será la autoridad jurisdiccional la encargada de la actualización del inventario en materia técnica “sobre la base de estudios técnicos-científicos”. Actualmente es el Ianigla, un instituto científico nacional con sede en Mendoza, el que construye este inventario. La oposición argumenta que esto viola el principio de presupuestos mínimos ambientales definidos por la Constitución Nacional.