El debate de la reforma laboral en la Cámara de Diputados dejó varias situaciones extraordinarias. Algunas irregularidades, muchas tensiones y varias polémicas, en una discusión de un proyecto clave para la gestión del presidente Javier Milei.
El debate de la reforma laboral en la Cámara de Diputados dejó varias situaciones extraordinarias. Algunas irregularidades, muchas tensiones y varias polémicas, en una discusión de un proyecto clave para la gestión del presidente Javier Milei.
En el inicio la primera intervención fue para el oficialismo, donde Lisandro Almirón realizó la defensa del dictamen de mayoría con la particularidad de que su discurso fue completamente leído. Esto generó un sinfín de críticas de la oposición, en especial del kirchnerismo, que incluso interrumpió su exposición para remarcar que no podía hacerlo de esa manera.
En otro hecho insólito, la protagonista fue la legisladora Florencia Carignano, que fue filmada por la libertaria Lilia Lemoine mientras desconectaba los cables del taquígrafo.

“La kirchnerista Carignano agrede a los trabajadores del Congreso para intentar frenar la sesión. Esto es inaceptable. Miren como se acerca haciéndose la distraída… no puede pasar inadvertido, tiene que haber sanciones”, afirmó desde su cuenta de X.
En la misma línea, Lemoine remarcó: “Sin taquígrafos no habría un registro oficial confiable y público de las sesiones, lo que afectaría la transparencia legislativa y la validez jurídica de los debates. Son un pilar histórico (desde la época de Bartolomé Mitre) y técnico indispensable del funcionamiento parlamentario argentino… por eso Carignano los atacó”.
Otro hecho curioso fue cuando el kirchnerista Horacio Pietragalla calificó la ley de “esclavista” y para graficar su idea se paró de su banca fue hacia la presidencia de la Cámara para depositar una cadena en el escritorio.
El intento para hacer caer la sesión
Sobre las 21.30, el kirchnerismo quiso aprovechar la ausencia de muchos diputados en el recinto y presentó una moción de orden para que el proyecto de reforma laboral regrese a la Comisión de Asuntos Constitucionales. La sesión se detuvo y cuando volvió a haber quórum, en la votación, se impuso el oficialismo.
La diputada Silvana Giúdici, retrucó presentó una moción de orden para que se vote la ley en general en media hora. “Ya que somos todos vivos y patoteros y nos queremos llevar las instituciones puestas, tengo una nueva moción de orden para que en media hora procedamos a votar en general”, propuso.
En medio del caos, Menem terminó convenciendo a los jefes del peronismo para que vuelvan a sus bancas y cuando la calma regresó.